Por primera vez una persona ciega total de nacimiento aprueba las oposiciones a las carreras judicial y fiscal

Es un joven de Cullera, de 26 años que estudió en la Universidad de Valladolid. El CGPJ abrió las puertas en 2014 para que las personas ciegas pudieran ejercer de juez si superaban las oposiciones

El joven Héctor Melero Martí, de 26 años, ha aprobado las oposiciones a las carreras judicial y fiscal, después de años de dura preparación. Esto no sería ninguna novedad si no es por un hecho relevante y que marcará también el camino a otros que se encuentren en su misma situación: se ha convertido en la primera persona ciega total en superar los duros exámenes y optar ahora bien por la Escuela Judicial de Barcelona para los cursos de formación de juez o por el Centro de Estudios Jurídicos si opta por la Carrera fiscal.

En estos momentos no tiene todavía decidio si optará por la toga de fiscal o de juez, aunque “parece inclinarse” por la primera de ella.

Melero, natural de Cullera (Valencia, se licenció en Derecho por la Universidad de Valladolid, es ciego total de nacimiento y pudo presentarse a las oposiciones después de que el Consejo General del Poder Judicial aprobara en mayo de 2014 un acuerdo en el que abría a las personas ciegas la posibilidad de ejercer como jueces al responder a la consulta planteada por Gabriel Pérez Castellanos, también ciego total, sobre si podría acceder a la Carrera Judicial en caso de que llegara a superar el proceso selectivo correspondiente.

La ONCE le ha prestado durante estos años el apoyo que necesitaba para afrontar las oposiciones, entre otras, facilitándole libros en Braille para que pudiese estudiar el temario correspondiente o acompañándole a los tribunales cada vez que tenía que realizar los ejercicios correspondientes.

El acuerdo que abría la puerta a que personas ciegas pudieran ejercer como jueces, adoptado por unanimidad por la Comisión Permanente del órgano de gobierno de los jueces, señalaba que, en caso de aprobar las oposiciones, debería procederse a realizar las adaptaciones oportunas en su puesto de trabajo. El CGPJ dispone para ello de los mecanismos normativos necesarios que, de hecho, vienen aplicándose habitualmente para otros supuestos de discapacidad, permanente o temporal, por la Sección de Prevención de Riesgos Laborales.

El CGPJ basó su decisión en un informe del vocal Juan Manuel Fernández, presidente del Foro Justicia y Discapacidad, en el que se recordaba que el artículo 49 de la Constitución obliga a los poderes públicos a realizar políticas de integración de los discapacitados y a ampararles en el ejercicio de sus derechos y que el artículo 301.8 de la LOPJ dispone que en las convocatorias para el ingreso en la carrera judicial se reservará un cupo no inferior al 5 % de las vacantes para ser cubiertas por personas con discapacidad en grado igual o superior al 33 por ciento

“Asimismo, una vez superados dichos procesos, se procederá a las adaptaciones y ajustes razonables para las necesidades de las personas con discapacidad de cualquier tipo en los puestos de trabajo y en el entorno laboral del centro o dependencia pública donde desarrollen su actividad”, añade ese precepto.

El informe sostenía que son excepcionales los medios de prueba “que exijan la utilización del sentido de la vista de un modo insustituible” y agregaba que en la actualidad existen instrumentos tecnológicos que hacen fácilmente accesible cualquier documento a las personas invidentes.

El Foro Justicia y Discapacidad, creado por el CGPJ en diciembre de 2003, tiene como objetivo coordinar a las instituciones jurídicas del Estado para conseguir la plena efectividad en la tutela judicial de los derechos de las personas con discapacidad, más de cuatro millones en España.