Memoria europea (IV)

La Resolución del Parlamento Europeo del pasado año sobre la Memoria es una rotunda enmienda a la totalidad al actual proyecto del Gobierno. Por ello, resulta preocupante que en una democracia europea sea posible una ley que pretende imponer un único relato sobre un acontecimiento de resonancia mundial como la Guerra Civil española, de la que existe una inmensa bibliografía; y sobre un régimen político –el franquismo– del que muchos españoles tienen vivencias y opiniones diversas.

Glosando a Tayllerand, «más que un crimen, es un error»…, que incluso puede írseles de las manos y volverse en su contra. Se esta multiplicando el interés por la Guerra Civil y serán de conocimiento generalizado episodios ignorados u olvidados, protagonizados por militantes del Frente Popular, precursores de los impulsores de esta aberrante Memoria obligatoria. Quien dude de esta herencia que repase los apoyos políticos del actual PSOE.

Tras esta patética iniciativa, sin duda hay un proyecto: estigmatizar la victoria y el régimen sobre el que se construyó el puente de la Transición política: «De la ley a la ley», incluido el referéndum para la Reforma Política de 1976. Así, la Historia saltaría de 1936 a 1978, y la «democrática» II República, abolida por un golpe militar, continuaría en la Tercera.

Tendremos que empezar por revisar el callejero y el patrimonio monumental español y eliminar todo vestigio de comunistas, además de anarquistas y socialistas de la época. Memoria democrática europea.