Las Fuerzas de Seguridad no han detectado amenazas específicas al Rey en Barcelona

Las cuestiones de seguridad y agenda ya estaban tratadas desde hace tiempo y se habían adoptado las medidas propias necesarias propias del caso, explican

A las Fuerzas de Seguridad del Estado no les consta ninguna amenaza específica contra Su Majestad el Rey ante su suspendida, por indicación del Gobierno, visita a Barcelona para hacer entrega de los despachos a los nuevos jueces, según han informado a LA RAZÓN fuentes solventes. De haberse detectado, se habría comunicado al Ministerio del Interior, explican.

En cualquier caso, Don Felipe cuenta con un dispositivo de seguridad permanente a cargo del personal asignado a la Casa Real, que se refuerza con agentes de los lugares que visita. En el caso de Cataluña, el dispositivo cuenta siempre con la colaboración de los Mossos d' Esquadra.

Al no haberse publicitado la visita del Rey a Barcelona, hasta dar cuenta de su suspensión, los grupos del extremismo separatista no habían organizado ningún tipo de acto de protesta ni publicado carteles y convocatorias en las redes sociales.

Anteriores visitas de miembros de la Corona a Cataluña han estado salpicadas de este tipo de alborotos, que fueron perfectamente controladas por las Fuerzas de Seguridad mediante el establecimiento de diversos cordones de seguridad, ninguna de los cuales podían atravesar los extremistas.

Se ha dado el caso de que, en alguna ocasión, los que protestaban no pudieron ni ver al Rey dada la distancia con la que se habían establecido dichos cordones respecto del lugar concreto al que acudía el Jefe del Estado.

Cualquier personalidad de las instituciones españolas cuenta con un dispositivo de seguridad ya que la amenaza, sea terrorista o de otro tipo, siempre está latente y hay que actuar con la hipótesis de que algo inesperado puede ocurrir. Hasta el momento, la eficacia de esos dispositivos ha quedado demostrada.

Pese a todo, miembros del Gobierno insisten en la conveniencia de suspender la visita a Barcelona para “proteger a la Monarquía” sin dar más detalles. Incluso, el ministro de Justicia ha manifestado hoy mismo que “hay momentos en que hay que sacrificar algo en pro de algo más seguro”. Lo cierto, tal y como han informado a este periódico las citadas fuentes, es que no consta ningún tipo de amenaza concreta. Existen posturas conocidas contrarias a la Monarquía, que generan las lógicas tensiones políticas, pero de ahí a pensar que el Rey no iba a contar con la suficiente seguridad...

Además, tal y como ha publicado LA RAZÓN, «las cuestiones de seguridad y agenda ya estaban tratadas desde hace tiempo y se habían adoptado las medidas propias necesarias propias del caso. Por eso no es un problema ni de agenda ni de seguridad. Quizás habría que mirar a otros ámbitos».