Elecciones decisivas

Banderas de partidarios de Trump y Biden hoy en Florida.Bob SelfAP

Todas las elecciones a la presidencia de los EEUU, tienen una importancia singular, dada la condición de primera superpotencia que ostenta –y con diferencia todavía sobre China–. Pero hay una coincidencia general a la hora de calificar las elecciones de hoy como «decisivas» y cabe preguntarnos porqué ya que, en no pocas ocasiones, lo presuntamente «histórico» se convierte luego en un acontecimiento que desaparece de la actualidad en unos días. Hoy, sin embargo, hay motivos para creer en la singularidad de estas elecciones: se enfrentan, como siempre, dos candidatos del sistema –republicano y demócrata– pero, en esta ocasión, no parecen representar al mismo poder del sistema. Ya se habla claramente del deep state o «estado profundo», para aludir a las personas e instituciones diversas que se habrían adueñado de los resortes del auténtico poder del sistema político nacido del «espíritu de 1776». No es exclusivo de conspiranoicos ver en Europa un alud de informaciones unidireccionales sobre Trump destacando sus carencias, reales o no, e incluso su estrafalaria forma de ser para los estándares europeos, unido a su divisiva política para el país. Por el contrario, se nos transmite una imagen beatífica de Biden como el hombre necesario para acabar con la polarización de la sociedad americana dividida por Trump. Ignoramos si se debe a que éste es el Presidente que, como sostiene el ex Nuncio en EEUU, Mons. Viganò, es el elegido para enfrentarse a ese «estado profundo» en este singular momento. La respuesta la tendremos mañana, pero no le votan los europeos.