Iglesias dejará el Gobierno la próxima semana

El vicepresidente se ha visto forzado a una salida precipitada porque la Ley Electoral madrileña hace incompatible la Moncloa con su candidatura al 4-M

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Pablo Iglesias no tenía prisa por dejar el Gobierno para asumir las riendas de la candidatura de Podemos a la Comunidad de Madrid. Quería aprovechar al máximo el altavoz institucional que le otorga su asiento en el Consejo de Ministros y renunciar a él solo cuando sea estrictamente necesario. El vicepresidente pensaba hacerlo cuando fuera a arrancar la campaña electoral, emulando así los pasos del ex ministro de Sanidad Salvador Illa cuando se presentó a los comicios catalanes y que también apuró al máximo su presencia en el Ejecutivo. Sin embargo, la Ley Electoral de la Comunidad de Madrid se ha interpuesto en los planes de Iglesias, que pretendía dejar la Vicepresidencia Segunda en una fecha redonda y con gran simbolismo para su espectro ideológico como es el 14 de abril, día de la República.

El Consejo de Ministros del 30 de marzo, el último

El artículo 3.2 de la citada ley, con el que se ha topado el líder de Podemos, establece que serán «inelegibles» «el presidente y los miembros del Gobierno de la Nación y sus secretarios de Es­tado». Una eventualidad que ha obligado a Iglesias a poner a trabajar a su equipo jurídico y ya asume que dejará Moncloa la próxima semana, tras participar en el que será su último Consejo de Ministros el 30 de marzo.

No será la única salida inminente del Gabinete. La incompatibilidad de la candidatura electoral con el cargo institucional también afecta a la número dos de Ángel Gabilondo, Hana Jalloul, actual secretaria de Estado de Inmigración y que el Partido Socialista presentó ayer con pompa y boato desde la sede nacional de la formación en la calle Ferraz, equiparando su perfil con el de la vicepresidenta americana Kamala Harris.

Los plazos del calendario electoral de la Comunidad de Madrid están tasados y obligarían a ambos a despojarse de sus cargos gubernamentales la próxima semana, ya que el plazo de presentación de las candidaturas abarca desde este mismo viernes hasta el próximo 31 de marzo. En el caso de que hubiera irregularidades, estas se podrían subsanar hasta el 6 de abril, pero en ningún caso más allá de este horizonte temporal, por lo que la intención de Iglesias de mantenerse en el Ejecutivo hasta que se inicie la campaña electoral, se vería frustrado. Los plazos son tozudos.

Fuentes del Gobierno reconocen a este diario que el clima interno no ha variado desde que se conociera el anuncio de la salida de Iglesias y que el mismo no se ha tratado en el Consejo de Ministros. Desde Moncloa circunscriben cualquier negociación a la interlocución directa entre el vicepresidente y el presidente del Gobierno, pero manteniendo que es el Sánchez quien marca los tiempos. No obstante, el jefe del Ejecutivo no quiere que el líder de Podemos y rival en las urnas de Ángel Gabilondo dilate su marcha, porque la visibilidad que le otorga su presencia en Moncloa va contra los intereses de su candidato. Un candidato que de hecho ya ha querido marcar claras distancias con Iglesias, asegurando que no está entre sus prioridades pactar con él.

A lo que no afecta la candidatura de Iglesias es a su presencia como diputado en el Congreso. El todavía vicepresidente ya ha confirmado que también dejará el acta de diputado, poniendo en riesgo su aforamiento ante el Supremo por algunas de las causas que cercan a Podemos, tales como el «caso Dina» o la apertura de una pieza separada para investigar hechos denunciados por la responsable de Cumplimiento Normativo de Podemos.