Pablo Iglesias sobre su salida de Moncloa: “Algunos me van a echar de menos”

El ya ex vicepresidente cree que su relación con Pedro Sánchez servirá “para resolver situaciones difíciles” pero confía en que Yolanda Díaz, Ione Belarra e Irene Montero “no permitan que se traicione ni una sola coma del acuerdo”

Llegada de Pablo Iglesias al edificio del Consejo de Ministros que se reúne por primera vez desde la formación del Gobierno de Coalición presidido por Pedro Sánchez
Llegada de Pablo Iglesias al edificio del Consejo de Ministros que se reúne por primera vez desde la formación del Gobierno de Coalición presidido por Pedro Sánchez FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Desde la sede de Podemos y no desde la vicepresidencia. Pablo Iglesias experimenta ya los primeros cambios tras materializarse ayer su cese del Gobierno de coalición tras su intención de presentarse como candidato de su partido a las elecciones de la Comunidad de Madrid.

El ex vicepresidente del Gobierno ha concedido hoy su primera entrevista como candidato de Podemos a las elecciones en la Puerta del So.l Y lo ha hecho confesando su “enorme ilusión” por el equipo que se queda en el Gobierno. “Es un equipo liderado por mujeres; Yolanda Díaz, Ione Belarra e Irene Montero, ha asegurado en una entrevista en Cadena Ser. “Creo que Yolanda llevará el proyecto más lejos de donde lo llevé yo”, ha reconocido para después reflexionar que, tras su salida de Moncloa, a su juicio,  parte del Gobierno le echará de menos. Así se ha pronunciado ante la sensación de alivio que se desprende del Ejecutivo tras su salida. “Tanto Ione Belarra y Yolanda Díaz van a ser negociadoras que tienen formas más amables que las mías pero a lo mejor algunos me van a echar de menos en las negociaciones”, ha reflexionado.

En Moncloa creen, como ya publicó este diario, que Iglesias ejercerá de vicepresidente en la sombra. Un papel que no ha negado Pablo Iglesias, y que ha asegurado que se dará una interlocución con Pedro Sánchez en calidad de secretario general del PSOE. Ha destacado que durante este año y tres meses de coalición ambos han tejido una “confianza especial, una relación de aprecio”, que, a su juicio, puede servir para “resolver situaciones difíciles”, pero eso sí, cree que a partir de ahora, si se producen esas citas, deberán ser “con discreción”. Pero, ha avisado, las negociadoras de Podemos en el Gobierno, esto es Belarra, Díaz y Montero, “no van a permitir que se traicione ni una sola coma de lo que se firmó” en el acuerdo de coalición entre ambos partidos.

El ex vicepresidente también ha reflexionado sobre su estancia en Moncloa así como sobre su relación con el PSOE. Cree que nadie podrá criticarle por haberse encadenado al cargo. Respalda así su tesis de que un dirigente tiene que estar donde más necesario sea, argumento que ha utilizado desde que el pasado 15 de marzo decidiera dar el salto a la Comunidad de Madrid ante los pronósticos electorales que ofrecían un futuro incierto para su formación. “Nadie podrá decir que me acomodé mucho en el sillón y en el cargo”, ha ironizado.

En cuanto a las continuas discrepancias en el seno de la coalición, Iglesias ha reconocido que “no siempre estamos de acuerdo en todo”. Incluso ha admitido que, determinados temas, como la fusión de La Caixa y Bankia “han sido muy difíciles de tragar”, pero que en ellos no podía “hacer grandes exigencias” porque “no estaban firmadas” en el acuerdo de coalición. Sin embargo, ha aventurado, que los choques se seguirán produciendo porque “lo que hemos firmado (con el PSOE) sí lo vamos a exigir”. Sobre la duración del Gobierno, el ex vicepresidente confía en que terminará la legislatura, pero ha hecho una defensa férrea sobre la ley de vivienda, que hoy encalla entre las dos patas de la coalición. Debería, de hecho, estar ya aprobada según el acuerdo firmado. Deseo expreso de Iglesias era que esta ley saliera del Consejo de Ministros antes de su marcha a Madrid. “La ley de vivienda tiene que salir porque está firmada”, ha refrendado. Lo contrario, a su juicio es “tomar el pelo a los ciudadanos”. Se ha mostrado así muy crítico con los socialistas por “no cumplir el acuerdo”. “Si no estaban de acuerdo que no lo hubiesen firmado”, ha incidido.

Sin reproches a Gabilondo

El líder de Podemos, a diferencia de en otras campañas, no quiere entrar en reproches con el resto de líderes de la izquierda en la Comunidad de Madrid, de cara a las elecciones del 4-M. La semana pasada ya había incidido en ello tras el veto del candidato socialista madrileño a pactar con “este Iglesias” tras los comicios. A juicio del ex vicepresidente, tras las elecciones, “tendremos que ponernos de acuerdo para gobernar”, porque a su juicio, ganará el bloque de izquierdas. Pero, durante la campaña electoral “no me van a oír una mala palabra hacia Ángel Gabilondo. Él tiene que hacer su papel”, ha asegurado. A su juicio, la pelea entre rivales de izquierdas “es lo que la derecha quiere” porque “la derecha sabe que cuando la izquierda se pelea provoca desmovilización y hastío entre el electorado y ahí no me van a encontrar”. A su juicio es “fundamental” que este 4-M pueda haber en la Comunidad de Madrid “un gobierno decente” y para eso “hay que luchar más allá de los intereses de partido”.

Sobre Isabel Díaz Ayuso, Iglesias ha vuelto a incidir en la campaña dirigida por el partido del miedo contra el PP y ha reafirmado sus palabras sobre que la presidenta madrileña “acabará en la cárcel”. Cree que cuando se investigue al PP judicialmente, habrá más dirigente que “irán a la cárcel”. Y explica que Ayuso podría ser investigada por la situación de las residencias en la Comunidad de Madrid en pandemia. “Ahí están los documentos, los correos electrónicos y las órdenes de la Comunidad. Hay hechos y datos y son irrefutables”, ha sentenciado.