Casado podría gobernar en solitario con el apoyo de Vox

La izquierda no contiene el desgaste por la escalada de la luz y la inflación. El PSOE retrocede a 101/103 escaños mientras que Podemos se queda con 22/24

La izquierda –PSOE y Unidas Podemos– sumaría hoy lo mismo o menos que los escaños que conseguiría el PP de haber elecciones generales. Tras la Convención Nacional de Valencia, el partido de Pablo Casado se mantiene en una horquilla de entre 127 y 129 escaños. Pero la izquierda junta se quedaría en los 123-127. La derecha está en condiciones de gobernar sola, y con una diferencia de escaños entre el PP y Vox que dejan hoy abierta la puerta a que los populares puedan sostener su exigencia de gobernar en solitario, con el apoyo externo de los de Santiago Abascal.

La estabilidad de las últimas encuestas coloca aquí el principal interrogante de cara a unas futuras elecciones generales. Quedan dos años, en teoría, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado su 40º Congreso Federal para armarse y disputar el pulso a la derecha. Los sondeos afianzan la idea de que el cambio es posible, pero que también hay partido hasta que llegue el momento del voto.

Las tendencias demoscópicas también apuntalan la idea de que las medidas correctoras del coste de la subida del precio de la luz y de la inflación no acaban de servir para recortar el desgaste que acumula el PSOE. Y que tampoco ha afectado a la tendencia la drástica remodelación de su Gobierno que Sánchez impulsó el pasado mes de julio.

En esta encuesta de NC Report, realizada entre el 13 y el 15 de octubre, coincidiendo con los preparativos del Congreso socialista, el PP sigue rondando el 30 por ciento de los votos. Con el 29,8 por ciento, y 127-129 escaños. Es el partido que más crece con respecto a las últimas elecciones generales, un 8,8 por ciento, y entre 38 y 40 escaños. En votos, más de 1.849.317 millones.

NC Report
NC Report FOTO: Antonio Cruz

Vox sigue también estable, sin que la Convención del PP haya golpeado su estabilidad. Hoy la encuesta le da entre 47-49 escaños, tan solo de 3 a 5 diputados menos que en las últimas generales. Los votos que perdería serían 138.905.

El bloque del centroderecha sumaba en septiembre el mismo porcentaje que en agosto, con el 47,9 por ciento del voto y 181 escaños. Ciudadanos (Cs) se mantenía en los dos diputados frente a los 10 que hoy ocupa en el Congreso. Y en este último sondeo de octubre Cs solo obtendría un diputado. Es el partido que más votos pierde, más de un millón en total, y la crisis naranja se afianza, lo que les coloca en una complicada situación ante un año en el que habrá elecciones en Andalucía. Y podría haber también un adelanto en Castilla y León. Incluso, las especulaciones apuntan a Valencia.

En la izquierda la caída de votos del PSOE y Unidas Podemos es muy parecida. Los socialistas pierden 874.379 y los morados hasta 882.708. No hay signos de recuperación en ninguna de las fuerzas, que juntas se dejan de 28 a 32 de los diputados que obtuvieron en las últimas generales.

Hoy el PSOE se mueve en el 25,4 por ciento del voto, con 101-103 escaños. Y Unidas Podemos se queda en 22-24, con el 9,6 por ciento de los votos. En septiembre, sus siglas sumaban el 38,6 por ciento del voto y repetían con 129 escaños respecto a agosto. Hoy están por debajo de esa última referencia al colocarse en la horquilla de los 123-127 escaños en la Cámara Baja.

Por su parte, Más País, el partido de Íñigo Errejón, mantiene una mejoría de cinco escaños. No decisivos al ser tan grande la caída del PSOE y Unidas Podemos. El problema para la izquierda radica en que los efectos de la escalada del precio de la luz siguen comiéndose el potencial beneficio de las demás medidas que adopta para conseguir instalar en el imaginario popular la idea de que la recuperación económica no es sólo un eslogan que no llega a las capas más desfavorecidas de la ciudadanía. Y este descontrol de la energía amenaza con prolongarse más allá de finales de este año, sin que Sánchez tenga más capacidad de respuesta después de que incluso haya tenido que comprometerse a matizar el decreto sobre el hachazo a las eléctricas.

Si en la derecha la incertidumbre recae en la manera en la que PP y Vox podrían llegar a un acuerdo de gobierno, de haber elecciones, en la izquierda el interrogante está en ver cómo se recolocan las siglas satélites del PSOE y la capacidad de la vicepresidenta, Yolanda Díaz, de articular una plataforma en condiciones de mejorar las expectativas de voto que hoy tiene Unidas Podemos.

El PP mantiene una fidelidad de voto del 95,1 por ciento. Y Vox, del 87,7 por ciento. Mientras que la del PSOE baja al 79,1 por ciento y la de Podemos al 63,9 por ciento. Los socialistas se desangran mayoritariamente por los votos que se le van a la abstención, el 9,2 por ciento. Y Podemos, a partes iguales entre la abstención y Más País. El independentismo se mantiene estable.

En el caso de Ciudadanos, un 60,5 por ciento de los electores se decantan por las siglas del PP, mientras que un 22,8 renueva su papeleta naranja. Un 9,5 se decide por la abstención; un 5,3 apuesta por el PSOE, y un 1,6 se queda con Vox.

Respecto a la abstención, si en las elecciones generales de 2019 fue de un 33,8 por ciento, en este sondeo asciende al 36,7.

Mientras, PP y PSOE acaban de celebrar sus congresos para rearmarse ante unos comicios generales que llegarán en otoño de 2022 o a lo largo de 2023.