La facturación en Defensa cayó un 19% en 2020 pero mantiene su carácter tractor de la economía

El sector pide la implicación estatal como motor económico tras bajar por primera vez en cinco años por la crisis de la Covid

Imagen de la construcción del submarino S-80 en el astillero de Navantia en Cartagena
Imagen de la construcción del submarino S-80 en el astillero de Navantia en Cartagena FOTO: Marcial Guillén EFE

La Covid no ha sentado demasiado bien al sector de la Defensa. Después de cinco años de crecimiento continuo, en 2020 todo ha vuelto a resultados de 2016. En términos absolutos, las empresas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio reunidas bajo el paraguas de la asociación Tedae facturaron en 2020 un total de 11.413 millones de euros frente a los más de 13.000 millones de 2019. Es decir, el sector ha caído un 19% en términos porcentuales. La bajada también se ha notado en la aportación al PIB con 16.500 millones de euros en 2020 (1,5% del PIB) frente a los 20.600 millones de euros del ejercicio anterior, lo que supone una bajada de casi el 20%.

Los datos han salido de la nueva edición del informe ‘Impacto económico y social de la Industria de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio’ elaborado por la consultora KPMG. En dicho informe, se destaca también que la recaudación fiscal en ese mismo periodo fue 2.430 millones de euros, un 1,25% de la nacional.

Ricardo Marti Fluxá, presidente de Tedae.
Ricardo Marti Fluxá, presidente de Tedae. FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

La parte positiva de las cifras

Malos números que, sin embargo, tienen cierta lectura positiva según el presidente de Tedae, Ricardo Martí Fluxá. “Tras un año realmente duro para la industria en general, las cifras del informe son alentadoras a la hora de afrontar el reto de apoyar la recuperación económica. Es un compromiso en el que nuestras empresas están inmersas”, afirmó. No obstante, Fluxá advirtió de que la patronal no puede ir sola en este viaje: “Juntos, y en colaboración con Administración, recuperaremos la posición de liderazgo internacional que le corresponde a España y a nuestras industrias y por la que llevamos tantos años trabajando”.

Lo cierto es que, pese a los números totales, ese “annus horribilis” de la Covid, con fronteras cerradas a cal y canto y centros de trabajo vacíos, ha demostrado, según el informe, que el sector tiene un “carácter estratégico para la economía española como generador de valor en sus cadenas de suministro y sectores industriales complementarios”. Y una parte de esa fuerza está en las exportaciones. “Incluso en un año caracterizado por las enormes dificultades económicas internacionales, en términos globales”, asegura Tedae, el 55% de la facturación de sus empresas salió de las ventas internacionales, lo que deja claro que estamos hablando de “sectores eminentemente exportadores”.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, durante su visita a las instalaciones de la compañía Santa Bárbara Sistemas
La ministra de Defensa, Margarita Robles, durante su visita a las instalaciones de la compañía Santa Bárbara Sistemas FOTO: jl cereijido EFE

Un sector estratégico

Las afirmaciones de Tedae y su presidente sobre el carácter estratégico de sus asociados van más allá de la capacidad exportadora, la facturación o la aportación al PIB. Se apuntalan en datos como la generación de empleo y la calidad del mismo. En concreto, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el salario medio en el sector es un 82% superior a la media nacional. El sector aglutina 193.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos y es uno de los grandes motores de desarrollo tecnológico en España con una inversión en I+D+i de 1.900 millones de euros, lo que supone el 12% de la inversión nacional en I+D+i.

En el informe también se insiste en la “dependencia” que tiene la economía nacional del sector como motor económico en base a su crecimiento progresivo de los últimos años. Sobre todo porque “las expectativas son que este peso siga aumentando, y que estos sectores tengan un papel fundamental en el crecimiento y recuperación de España a medio plazo”. Eso sí, KPMG advierte de que las empresas deben adoptar medidas específicas para recuperar la senda del crecimiento, y aquí es donde Tedae quiere implicar a la Administración. El informe ha detectado que la crisis no ha sido algo coyuntural sino estructural, por lo que la recuperación será mucho más lenta de lo previsto, y ante esto Tedae apunta a las partidas económicas estatales como tabla de salvación a través de una política de estado a largo plazo que garantice las inversiones en el sector.