Yolanda Díaz dice ahora que “técnicamente, la reforma laboral no se puede derogar”

La vicepresidenta segunda del Gobierno descarta en estos momentos presentarse a las próximas elecciones generales: “No estoy en presentarme a las elecciones”

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputado
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputado FOTO: Alberto Ortega Europa Press

Entre el secretismo y la incertidumbre. La vicepresidenta segunda del Gobierno va deshojando la margarita entorno a su futuro político una vez que finalice su paso por el Gobierno, el cual, garantiza que continuará hasta el final de la Legislatura, al igual que el Gobierno de coalición.

En la misma semana en la que el Gobierno da por zanjada la mayor crisis desde que se formara el Gobierno de coalición, a cuenta de la reforma laboral, Yolanda Díaz se ha alejado de la posibilidad de lanzar su candidatura, a pesar de que desde Podemos subrayaban hasta ahora que era no solo un rumor, sino una realidad el hecho de que la vicepresidenta fuera la próxima candidata del espacio confederal a las próximas elecciones.

Sin embargo, esta misma noche, en una entrevista en El Objetivo, en La Sexta, la vicepresidenta ha puesto tierra de por medio alejando su candidatura. “No estoy ahora en presentarme a las elecciones”, ha contestado rotunda, cuando la periodista le ha preguntado sobre su futuro electoral. “Si yo me quisiera presentar lo diría, ahora mismo digo que no. Pero voy a intentar abrir una gran conversación con la sociedad española. Un proyecto de país”, ha confirmado. Para la vicepresidenta hay algo más importante que eso en sus planes. Un proyecto de escucha activa con la sociedad, pero sin desvelar en cómo se materializara, a pesar de que reúne hasta ahora tantos adeptos a su hipotético proyecto como detractores.

Un anuncio que puede encender las alarmas en Unidas Podemos y que descoloca a su dirección que confía en la dirigente gallega como su única opción en firme y con oportunidad real para conseguir volver a aunar al espacio de izquierdas al PSOE después de los sucesivos batacazos electorales de la formación morada y de la perdida de suelo electoral desde la marcha de Pablo Iglesias del Gobierno y de la política.

La vicepresidenta ha sido contundente en afirmar que no piensa presentarse a unas elecciones generales como candidata, pero ha asegurado que tiene otros planes, “más importantes”. El camino que quiere emprender la vicepresidenta es el de “trabajar en un proyecto de país, pero no ahora, cuando acabe las tareas más importantes del Ministerio”, ha aclarado. Un camino en el que la vicepresidenta lleva insistiendo desde hace tiempo, y que el partido morado comparte, pero que por ahora se aleja de las expectativas moradas. El deseo de Díaz es el de dedicarse a escuchar a la sociedad. “Voy a intentar abrir una gran conversación con la sociedad española, para que hable y nos diga cómo ve su país y que quiere para este siglo. Que sea la sociedad española la que dibuje la España del futuro”. En cuanto a la posibilidad de que Podemos sea la “nave nodriza” de este nuevo proyecto en el que trabaja, la vicepresidenta ha recalcado que “las instituciones no son de derechas o de izquierdas y tenemos que cambiarlas y mejorarlas. No va de nombres ni de egos ni de partidos”. “Es la sociedad española la que quiere ser protagonista de un cambio fuerte”, ha destacado.

La reforma laboral

La derogación o no de la reforma laboral es el aspecto fundamental que ha derivado en la última crisis de Gobierno. Después de que este mismo martes el Ejecutivo acordara “derogar” la reforma laboral, a pesar de que en Moncloa rebajaban desde el primer momento las intenciones de los morados, la vicepresidenta ha venido a confirmar lo que ya había indicado en varias entrevista. Díaz ha reconocido que “técnicamente, la reforma laboral no se puede derogar”: “Una cosa es el fetiche político y otra lo que vamos a hacer”. Pero, a su juicio, el Gobierno va a hacer “mucho más que derogar” la reforma laboral del Partido Popular. “Desde que se aprobó la reforma laboral del PP se han registrado en el servicio público de empleo más de 180 millones de contratos y uno de cada cuatro de ellos tiene una duración inferior a siete días. Esto es imposible para una democracia contemporánea”, ha explicado.

Sobre la reforma labora, la vicepresidenta ha explicado que “fue una reforma expansiva que afectó a más de 20 preceptos del Estatuto de Trabajadores, a varios reales decretos y a varias directivas. Algunos aspectos los suprimiremos del ordenamiento jurídico”. Por otro lado, Díaz ha confirmado que el Gobierno “no va a tocar el despido” en la reforma laboral. “El Gobierno no va a tocar el despido” ha asegurado para después indicar que entre las prioridades del Ejecutivo ahora no está cambiar la normativa sobre los despidos. “No vamos a tocar el despido, es una reforma equilibrada”, ha insistido.

En cuanto al recuento de daños tras la crisis en Moncloa, Díaz ha reconocido que no le ha gustado “la imagen” que ha dado el Gobierno sobre las disputas en la negociación de la reforma laboral. “La imagen que ha dado el Gobierno no es buena, y por eso he pedido disculpas. Yo siempre he trabajado en absoluto silencio. No es manera de hacer las cosas, sobre todo en una mesa que necesita silencio. Esa mesa necesita tranquilidad y cualquier debate que genere ruido altera sus contenidos