Podemos batallará con el PSOE para marcar su perfil

Los morados aceleran el programa de gobierno para aprobar las leyes sociales aparcadas

MADRID, 14/12/2021.-  La ministra de Igualdad, Irene Montero (c), la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra (i), y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, durante el pleno del Congreso que se celebra este martes. EFE/ Kiko Huesca
MADRID, 14/12/2021.- La ministra de Igualdad, Irene Montero (c), la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra (i), y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, durante el pleno del Congreso que se celebra este martes. EFE/ Kiko Huesca FOTO: Kiko Huesca EFE

«Ahora lo que toca es seguir trabajando para dar cumplimiento al programa de coalición al completo». La frase es de un dirigente morado que hace balance de las medidas aprobadas durante el 2021 tras culminar con el compromiso de aprobar la derogación de la reforma laboral –que se queda corta, según Unidas Podemos–. Pero el objetivo ahora es el de acelerar algunas de las leyes que han quedado aparcadas y que para el partido minoritario de la coalición son claves. Sus proyectos más relevantes son aprobar definitivamente la ley de vivienda, la ley Trans, la ley de Diversidad Familiar o la ley de Protección Animal, entre otras. La subida del Salario Mínimo Interprofesional será también una de las primeras negociaciones a la que dedique sus esfuerzos el Ministerio de Trabajo. Muchas de estas normas, según los morados, se encuentran a punto para entrar en el Consejo de Ministros, pero sufren el «bloqueo», denuncian, por parte del PSOE en el Gobierno.

Desde el ala socialista se encuentran centrados en todas las medidas que tienen que ver con la recuperación económica, fiando a los fondos europeos la estabilidad final de la legislatura. Es por ello que las normas moradas han quedado relegadas a un segundo plano de momento. Sin embargo, en Unidas Podemos están dispuestos a dar la batalla en este 2022 para que sus normas queden aprobadas en el Consejo de Ministros, algunas en segunda lectura, en el primer trimestre del año.

El objetivo es marcar perfil dentro del Ejecutivo ahora que la legislatura entra en su recta final con cara a las elecciones generales en 2023. En un año clave, Unidas Podemos se enfrenta al reto de quedar desdibujado ante el relato que enarbola la parte socialista de conseguir una recuperación económica justa en España tras las consecuencias sociales y económicas derivadas de la Covid. «Toca avanzar en la agenda social, territorial y democrática», advirtió el propio presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, en una entrevista en Ep antes de finalizar el año. Es por ello que los esfuerzos –tras la aprobación de los segundos Presupuestos Generales del Estado de la legislatura y de la reforma laboral– se encuentran en dar cumplimiento a la mayor cantidad de medidas posibles del programa de gobierno firmado por PSOE y Unidas Podemos en 2019. «Por nosotros no va a quedar, ni vamos a dar la imagen de que no hemos cumplido con los compromisos», advierten en las filas moradas.

El acuerdo de coalición firmado hace dos años entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es una de las máximas a las que se acoge el partido morado, consciente de que sus mayores instrumentos en Moncloa para demostrar su fuerza corresponden a las iniciativas pactadas en el acuerdo de coalición, dado que las competencias reales con las que cuentan en el Gobierno se reducen al Ministerio de Trabajo. Hoy, dos años después de que ambas partes firmaran el acuerdo de coalición, algunos cuadros de Unidas Podemos hacen balance de lo entonces sellado y creen que fue «insuficiente» para ellos. «Deberíamos haber sido más ambiciosos», sentencian. Sin embargo, otras fuentes se encuentran en desacuerdo con esta afirmación. «Era lo mejor que podíamos conseguir en ese momento». Y es que la negociación del primer Gobierno de coalición llegó a la segunda intentona y tras tensas negociaciones entre los equipos por el reparto de cuotas. Podemos asumió entonces que sí quería llegar al Gobierno debía perder los ministerios de Estado.

Tras este balance, pesimista en algunos sectores y victorioso para otros, los morados apretarán para que los trámites de la ley de Vivienda se aceleren, aunque no se prevé que se apruebe hasta el segundo semestre de 2022, con su tramitación parlamentaria. Los morados habían llegado a firmar una proposición de ley alternativa con sus socios para presionar al PSOE en este sentido, aunque posteriormente retiraron su firma de la iniciativa para no dinamitar el acuerdo previo con su socio de Gobierno. Ahora volverán a hacer suyas las reclamaciones de los sindicatos para empujar a Moncloa a aprobar la normativa que fue objeto de bloqueo de los Presupuestos Generales del Estado, de inmediato. Otras leyes, como la ley de Protección Animal continúa bloqueada, a pesar de que los morados aseguran que se encuentra en disposición de llegar a Moncloa desde el mes de octubre, y ahora fijan su objetivo en este mes de enero. Así, los morados no se cansan de denunciar que «es el PSOE el que se resiste a cumplir los acuerdos», mientras que se preocupan en trasladar el mensaje de que «nosotros cumplimos». Otro de los objetivos prioritarios para Podemos es la reforma fiscal para este año, una pretensión a la que los de Ione Belarra tuvieron que renunciar en la negociación presupuestaria para que la ley de Vivienda contara con el sí del PSOE. El cheque bebé mensual de 100 euros por hijo será también otra de sus reclamaciones.

Estrategia electoral

De manera paralela a su acción en el Gobierno, bajo este objetivo de acelerar el cumplimiento del programa de coalición, los morados se preparan ante el próximo ciclo electoral a nivel nacional. Si bien, las fuentes consultadas descartan un adelanto electoral, es un escenario para el que Podemos siempre se encuentra en alerta. Sea como fuere, esté o no más cerca el calendario electoral, el partido quiere sacar rédito de su estancia en Moncloa y así mostrar a sus potenciales electores los logros que arranquen al PSOE. Esto es, demostrar que «estar en el Gobierno sirve para cambiar la vida de la gente» y «demostrar lo que sí pueden hacer en el futuro si ganan las elecciones». Son estos dos de los mantras que más se repiten en el cuartel general morado.

De ahí la explicación a los mensajes que ya lanzan sus principales líderes de cara a la opinión pública. En clave electoral se esfuerzan en denunciar que, si bien «estamos ante el mejor gobierno posible, pero no ante el mejor gobierno que podemos imaginar». Un mensaje claro con el que tratan de excusarse por las medidas prometidas que todavía no se han materializado. El partido busca, ahora, el deseado sorpaso que en 2016 no llegó bajo el liderazgo de Iglesias. Ahora, las miradas se posan en Yolanda Díaz.