PSOE y Podemos, nuevo frente en Vivienda por la ocupación

►Los socialistas registran dos enmiendas para desalojos y los morados claman por acercarse al PP

PSOE y Podemos viven en una relación ciclotímica. La coalición se tensa y se destensa cuando llegan momentos críticos de la negociación entre ambos. En plenas conversaciones para desatascar el diseño de un esqueleto de los Presupuestos Generales del Estado para 2023 que someter al acuerdo con sus socios parlamentarios, las dos patas de la coalición han vuelto a disparar los decibelios a cuenta de otro de los asuntos sensibles y pendientes de cerrar: la legislación de vivienda. Varios son los flecos legislativos que la coalición no es capaz de culminar con éxito y que forman parte de la agenda progresista que deben materializar antes de que llegue la cita con las urnas. Especialmente enconada es lo relativo a la ley de vivienda. Esta norma se ha puesto como condición en las sucesivas negociaciones presupuestarias a lo largo de la legislatura, pero parece que ha llegado a un punto de no retorno después de que, una vez pactada, Unidas Podemos haya presentado una batería de hasta 60 enmiendas que los socialistas se resisten a aceptar. Desde Moncloa se asegura que se llegó a un pacto – en relación a la ley consensuada que salió de Moncloa con el «ok» de los dos socios– y que ellos lo van a cumplir. «Pactamos y no nos desdecimos de lo que pactamos», señalan fuentes socialistas, asegurando que «si se atasca, no depende de nosotros, sino de Podemos».

En este clima de inmovilismo por las dos partes, ahora se abre un nuevo frente, que complica el acuerdo. El PSOE presentó ayer en solitario –después de haber registrado ya enmiendas conjuntas con los morados– dos correcciones para agilizar los desalojos de okupas en 48 horas con el aval del juez, recalcando que la propuesta registrada en el Congreso «no tiene que ver con los desahucios» de personas vulnerables y que solo afecta a los «allanamientos y la ocupación ilegal de inmuebles». En concreto, los socialistas proponen dos modificaciones legislativas para agilizar los desalojos de inmuebles ocupados ilegalmente: que los jueces puedan ordenar la salida de los okupas en 48 horas y que los jurados populares dejen de ocuparse de los casos de allanamiento de morada.

Unas enmiendas dentro de la ley Enjuiciamiento Criminal y de la ley de Eficiencia Organizativa, que van en contra del espíritu de la ley de vivienda. Desde el PSOE se vio encaje en estas leyes al problema de la okupación para poder acelerar el proceso, dada cuenta de la norma atascada con Podemos. Estas propuestas se alejan de los postulados de los morados y coinciden con iniciativas precedentes del PDeCAT o el PP, lo que causó un profundo enfado en sus socios, que les llegaron a acusarles de estar «descentrados». «Tiene que recordar que no está gobernando con Mayor Oreja», dijo el diputado de Podemos Rafa Mayoral al portavoz socialista, Patxi López, que fue quien anunció las enmiendas.

El enfado de Podemos se debe a incluir enmiendas sobre okupación a la par que se negocia una ley de vivienda que busca prohibir los desahucios. Entienden que así, se alejan las posibilidades de recobrar el consenso en vivienda. Y es que según la citada ley, ninguna persona puede ser desalojada o desahuciada hasta tener una garantía habitacional, independientemente de si haya o no okupado el inmueble. Este punto ha sido óbice para que la oposición llegara a acusar al Gobierno de amparar las okupaciones ilegales. Por eso en el PSOE advirtieron que «no tiene nada que ver con los desahucios» y prometiendo que cuando se desatasque la ley «se buscará soluciones habitacionales para esta gente». Una de las enmiendas, además, deja en manos del juez la posibilidad de que si en esos desalojos se encuentran personas en riesgo de exclusión social o de especial vulnerabilidad «el juez lo comunicará inmediatamente a la entidad pública local o autonómica competente en materia de servicios sociales, así como al Ministerio Fiscal, a fin de que se puedan adoptar las medidas de protección que resulten necesarias».

Los morados, sin embargo, no ven ningún sentido a estas enmiendas, menos en el punto de no retorno en el que parece encontrarse la ley de vivienda. «Lo que hace falta es frenar cuanto antes la subida de la vivienda y no asumir la agenda de la derecha. Porque cuando se asume la agenda de la derecha, gana la derecha», contestó el diputado de Podemos. Mientras, en el PSOE se responde que esta es la manera más rápida de actuar , además de que se responde a las comunidades que pedían a Moncloa soluciones contra la okupación.

Con este nuevo pulso que tiene como fondo vivienda, la pelota está en el tejado de los morados. En Moncloa no torcerán su brazo a las enmiendas presentadas, de las que los de Belarra subrayan regulación de alquileres, prohibición de desahucios y que las viviendas de la Sareb pasen a ser del parque público de alquiler.