Dos ex ministras de la dirección de Sánchez pedían la «gran coalición»

Carmen Calvo y Beatriz Corredor reclamaban dejar a un lado «ambiciones personales»

Carmen Calvo durante una rueda de prensa

Carmen Calvo y Beatriz Corredor reclamaban dejar a un lado «ambiciones personales».

Pedro Sánchez recuperará el domingo las riendas de Ferraz. Una reconquista del poder del PSOE que ha logrado a lomos del «no es no» y la crítica a la abstención a Mariano Rajoy impulsada por la gestora. Para la nueva etapa al frente de la dirección, el secretario general ha articulado una Ejecutiva en base a criterios de mérito, capacidad y lealtad a su figura. Entre los representantes que destacan por su dilatada trayectoria están varias ex ministras de la etapa de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero como Carmen Calvo, que asumirá la cartera de Igualdad, y Beatriz Corredor que hará lo propio con la Secretaría de Ordenación del Territorio y Políticas de Vivienda en la dirección sanchista. Aunque ahora formen parte del nuevo proyecto del partido, hace tan sólo unos meses no compartían la línea estratégica marcada por el entonces y ahora secretario general.

En enero de 2016, tanto Calvo como Corredor impulsaron –a través de la Fundación España Constitucional de la que son miembros– un manifiesto en el que alertaban de los riesgos que podía generar la demora en la composición del Gobierno, tras los comicios del 20-D, y en el que reclamaban una «gran coalición» integrada por dos o más partidos constitucionalistas para garantizar un Ejecutivo de «amplio respaldo con un programa pactado». La fundación, que está integrada por ex ministros de UCD, PP y PSOE, advertía en su escrito de que la posibilidad de acudir de nuevo a las urnas, como finalmente ocurrió, «no es la solución» en un contexto en el que se agudiza el proceso de desconexión catalán y la situación económica y social se degrada con un Gobierno en funciones.

Apelando al espíritu de la Transición, Calvo y Corredor estaban de acuerdo en que en un contexto de inestabilidad política como el que se vivió durante el año del bloqueo debía primar la generosidad «por encima de las ambiciones personales» con el fin de garantizar «la unidad de España, la igualdad de los españoles, la estabilidad política, el progreso económico y la regeneración democrática», todo ello dentro del marco europeo y de la Constitución. En el llamamiento a los «dirigentes políticos» la fundación se hace cargo «de las claras diferencias políticas, económicas y sociales que han enfrentado a los principales partidos políticos durante la última legislatura y las fuertes tensiones manifestadas por ellos en la última campaña electoral», pero consideraban que todo ello debía dejarse a un lado para «negociar el próximo Gobierno» y dotar a España de la requerida unidad y estabilidad.

Este discurso choca de lleno con la actitud de Pedro Sánchez durante la etapa en la que se publicó el citado manifiesto. El líder socialista, que siempre renegó de una «gran coalición» con el PP y las fuerzas constitucionalistas, como demandaban Ciudadanos y los propios populares, prefirió intentar un Ejecutivo del cambio de alianzas imposibles entre naranjas y morados para priorizar su visibilidad pública y colocarse en el foco mediático durante meses, llegando incluso a provocar una investidura fallida por el camino. La negativa de Sánchez a explorar acuerdos más allá de con Albert Rivera y Pablo Iglesias llevó a la repetición electoral del 26-J, ante los vetos mutuos que estas fuerzas se impusieron. Pero la actitud negacionista de Sánchez no se circunscribió únicamente a esto. El nuevo líder del PSOE estaba dispuesto a forzar unas terceras elecciones para mantener su «no» a Mariano Rajoy, convencido de que esta postura les generaría a los socialistas un avance electoral.

La Fundación España Constitucional a la que pertenecen Carmen Calvo y Beatriz Corredor tiene como objetivo principal, resaltar las raíces compartidas por los españoles en el ámbito histórico y cultural para reforzar la cohesión entre todos a través de la Constitución y sus instituciones. Entre los ex ministros que forman parte de la fundación, hay otros socialistas como Cristina Garmendia, José Bono, César Antonio Molina, María Antonia Trujillo, Javier Gómez Navarro, Julián García Vargas o Ángeles González-Sinde.