El 73,7% rechaza el apoyo de los sindicatos al «procés»

Más de la mitad no piensa que sean necesarios en nuestra sociedad ni que su papel en la economía sea fundamental

Afiliados y representación social han ido a la baja en los últimos tiempos: los sindicatos pierden presencia en la sociedad
Afiliados y representación social han ido a la baja en los últimos tiempos: los sindicatos pierden presencia en la sociedad

Más de la mitad no piensa que sean necesarios en nuestra sociedad ni que su papel en la economía sea fundamental.

El presente de la acción sindical es muy diferente al que las centrales tenían hace veinte años. Las nuevas tecnologías, la deslocalización, la globalización de la producción, unos líderes que se han perpetuado sin renovación durante años... han lastrado la opinión que la sociedad tiene sobre los sindicatos. Para muchos, un momento clave fue cuando centrales como UGT y CCOO firmaron en Cataluña el documento redactado por los nacionalistas xenófobos en favor del derecho a decidir, y más tarde, en apoyo al «procés». Muchos de los afiliados, con años de militancia, se dieron de baja.

Es incomprensible que quien tiene que defender el bienestar de los trabajadores apoye a fuerzas que buscan la exclusión, que persiguen al que no piensa en los mismos términos. El rechazo a que los sindicatos apoyasen el «procés» sube hasta el 75 por ciento entre los mayores de 35 años. Una opinión que, poco a poco, va minando el papel social de los sindicatos, a los que sólo el 46,9% considera en nuestros días necesarios para los ciudadanos. El 39,6% los han enviado al basurero de la historia y consideran que su tiempo ha pasado como «interlocutor social».

Con todo, ellos mismos, con casos lacerantes como el de los ERE de Andalucía o los escándalos del SOMA-UGT de la minería asturiana, han enterrado el poco prestigio social que aún guardaban. La corrupción, la defensa de sus prerrogativas «de clase» y la perpetuación durante decenios de sus dirigentes han situado como organismos caducos a los sindicatos. Llevan camino de acompañar a las fuerzas políticas de izquierda en Europa; sin respuestas ante un mundo que va demasiado rápido para sus esquemas del siglo XIX.