Barcelona retira la Medalla de Oro de la ciudad a la Infanta Cristina

La infanta Cristina a su salida de la sala del juicio del «caso Nóos»
La infanta Cristina a su salida de la sala del juicio del «caso Nóos»

El Ayuntamiento que capitanea Ada Colau decidió retirar la Medalla de Oro, máxima distinción que otorga la ciudad, a la Infanta Cristina por su imputación en el caso Nóos. La propuesta que ERC llevó ayer a la Comisión de Presidencia del Consistorio se resolvió con 12 votos a favor y tres abstenciones. Votaron a favor el partido del gobierno municipal, Barcelona en Comú, los republicanos, CiU, PSC y la CUP. Por su parte, Ciutadans y PP optaron por abstenerse.

Pese a que todavía no hay sentencia judicial contra la hermana del Rey Felipe VI, el diputado ideólogo de la propuesta, el republicano Jordi Coronas celebró que la ciudad «lance un mensaje claro de honestidad, justicia social y de rechazo a conductas que son impropias de personas que merecen este galardón». El convergente Joaquim Forn se mostró en los mismos términos y afeó a Cristina de Borbón el no haber renunciado antes a esta distinción. Desde la bancada socialista, Carmen Andrés negó que el Consistorio estuviera celebrando un juicio paralelo y la CUP se encargó, una vez más, de caldear el debate citando una canción popular catalana que reza: «Si el Rey quiere corona, corona le daremos; que venga a Barcelona y el cuello le cortaremos». El número dos del ejecutivo municipal, Gerardo Pisarello, también elevó el tono y declaró que la Medalla de Oro no puede seguir en manos de la Infanta Cristina, además de por su conducta dudosa, porque Barcelona «es una ciudad intrinsecamente republicana». Los partidos abstencionistas, PP y C’s, por su parte, defendieron su postura argumentando el respeto a la presunción de inocencia.

La proposición de ERC insta a la Infanta a no utilizar este reconocimiento –que el ex president Pasqual Maragall le concedió en 1997– en ningún acto público mientras dure el procedimiento administrativo, y también exige que «no tenga derecho al trato de Excelentísima Señora, ni ninguna precedencia protocolaria en cualquiera de los actos oficiales organizados por el Ayuntamiento».