Política

El cinturón rojo ya es naranja y el 20% del «voto PP» pasa a Vox

Los de Puigdemont son la fuerza que más voto transfiere: el 18% a ERC y el 13% a la abstención.

Los de Puigdemont son la fuerza que más voto transfiere: el 18% a ERC y el 13% a la abstención.

Cataluña sigue dividida. Sólo la aplicación del artículo 155 de una forma duradera, durante una generación, permitiría votar en los años cuarenta de este siglo un parlamento no independentista. El resultado electoral en Quebec hace dos meses nos ha devuelto a la sensatez. Los independentistas de Quebec, con mayoría absoluta en los años ochenta y noventa del pasado siglo en esta región de Canadá, no han conseguido grupo parlamentario en las elecciones autonómicas del pasado mes de octubre. Los electores menores de 45 años, los que han padecido las consecuencias del «procés» de Quebec, han rechazado a los políticos irresponsables que han llevado a la ruina a esta región canadiense.

Cataluña es hoy la segunda región española en PIB. En 2018 ha rebajado sustancialmente su peso económico en España. El cambio político en Andalucía, unido a la desidia en Cataluña, puede convertir a Andalucía en la segunda economía en PIB en España en ocho años, relegando a Cataluña al tercer puesto.

En la encuesta de NC Report para LA RAZÓN se observa que la candidatura que más voto transfiere es la de Junts per Catalunya (el PDeCAT), la lista ideada por Puigdemont; el 18,6% marcha a ERC y el 13,2% a la abstención.

El PSC mantiene su crisis, ya que los datos del sondeo apuntan a que el 6,8% reforzaría a Ciudadanos, mientras que el 7,9% de los socialistas catalanes pasarían a la abstención. Los cinturones rojos de Cataluña cambian de color y se convierten en naranjas. La sucursal catalana del PSOE ha perdido más de la mitad de su peso en Cataluña y, a pesar de ello, sus dirigentes continúan justificando la secesión. El PSOE debería terminar con el proyecto del PSC y establecerse en Cataluña con el nombre del PSOE.

Los populares de Cataluña ceden el 20,4% de su electorado a Vox y el 4,3% a Ciudadanos, lo que redunda en la evidencia de que, como quedó claro en 2017, la derecha catalana se está transformando.

Por otra parte la izquierda radical, representada en la CUP, cede el 9,2% de su electorado ante ERC y el 7,2% transita a los comunes. Mientras que el 5,1% es captado por Puigdemont.