España propone el envío guardias civiles a Irak

García Margallo a las tropas españolas destacadas en la base de Besmaya

Jose Manuel Garcia-Margallo durante el encuentro con el ministro de defensa de Egipto, Izquierda, Sedki Sobhi
Jose Manuel Garcia-Margallo durante el encuentro con el ministro de defensa de Egipto, Izquierda, Sedki Sobhi

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, visitó hoy a las tropas españolas desplegadas en Irak para conocer de primera mano su trabajo en el marco de la lucha contra el Estado Islámico.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, visitó hoy a las tropas españolas desplegadas en Irak para conocer de primera mano el trabajo realizado por el contingente y alabar su labor en el marco de la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

En una visita a la base de Besmaya, situada a unos 40 kilómetros al sureste de Bagdad y bajo mando español, García-Margallo animó a las tropas asegurando que son "el orgullo"del país, que España no les olvida y que ellos son uno de los principales activos de la "Marca España".

El grueso de los efectivos españoles en Irak, unos 300 uniformados, se encuentran en esta base militar de la coalición internacional contra el yihadismo, donde también hay soldados de otros países miembros de esa alianza liderada por EEUU.

El ministro explicó a los periodistas que lo acompañan en su viaje que, además de los españoles, hay 70 estadounidenses, 60 británicos y 30 portugueses desplegados en esa base.

De hecho, García-Margallo se entrevistó a su llegada con un militar portugués, otro británico y otro estadounidense, que le explicaron el trabajo que se desarrolla en la base, donde las tropas internacionales entrenan a las fuerzas iraquíes.

En ese encuentro estaba presente el coronel español Vázquez de Prada, quien destacó que todos los contingentes están haciendo un "buen trabajo"y que hay "una buena integración"entre los efectivos de las distintas nacionalidades.

El adiestramiento se centra principalmente en el manejo del armamento del que dispone el Ejército iraquí, así como en la detección y destrucción de los artefactos explosivos improvisados, dijo a la prensa el capitán de infantería Juan Luis Costa, de 33 años y originario de Sevilla.

Las fuerzas españolas cumplen labores de adiestramiento y entrenamiento de las tropas iraquíes desde principios de 2015, en el marco de su apoyo a la alianza militar capitaneada por Washington.

La visita de García-Margallo a Irak coincide con la primera semana de ofensiva contra la ciudad de Mosul, la segunda en importancia del país y el principal bastión del EI en este territorio, en manos de los yihadistas desde junio de 2014.

El futuro de la situación en Mosul es "incierto", según explicó García-Margallo tras haber recogido información de responsables militares y políticos sobre el terreno.

Se están barajando fundamentalmente "dos escenarios", explicó: que los 6.000 combatientes que se calcula que tiene el EI abandonen la ciudad por el corredor abierto hacia Siria, o que, por lo contrario, estos defiendan Mosul "hasta el último hombre".

El plazo de la toma de Mosul por las tropas iraquíes y kurdas dependerá de ello, agregó, pero se mostró convencido de que finalmente tendrá lugar.

"El problema del terrorismo de Dáesh (acrónimo en árabe del EI), en esta forma o en una forma nueva, va a permanecer en el tiempo", señaló, y por ello el esfuerzo de la coalición "no debe agotarse en el tiempo"para garantizar que el fenómeno terrorista "no renazca en una forma diferente".

A Besmaya, García-Margallo y la delegación que lo acompaña llegaron con chalecos antibalas y cascos en un helicóptero estadounidense CH47, que despegó del aeropuerto militar de Bagdad, adonde llegó el ministro al mediodía.

El jefe de la diplomacia española se entrevistó en la capital iraquí con el viceministro de Exteriores, Nizas Abdulhadi al Jairalá, con quien abordó la cooperación bilateral y la lucha contra el terrorismo.

Uno de los objetivos de la visita es, precisamente, mostrar el apoyo de España a la gestión política del primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, y a la operación militar para liberar Mosul, según fuentes diplomáticas de la delegación.

El Gobierno español valora positivamente la política de Al Abadi de reconciliación en medio de las tensiones étnicas y religiosas, debido al mosaico que representa Irak, con población kurda y árabe, de confesión chií y suní, al margen de otras minorías étnicas y religiosas.

España también está dispuesta a dar más apoyo al país árabe y a formar a policías iraquíes, una iniciativa que una vez se forme el Gobierno será propuesta al Parlamento para su aprobación.

García-Margallo expresó su esperanza de que asimismo sea aceptado el envío de guardias civiles a Irak, ya que destacó la importancia de garantizar la estabilidad en las zonas liberadas del yugo yihadista.

Actualmente, España cubre varios puestos en áreas de planeamiento operativo, inteligencia y apoyo logístico en el cuartel general de la coalición antiyihadista en Kuwait.

Además, está representada en la estructura de la coalición en Bagdad, donde otro oficial español trabaja en el equipo encargado del desarrollo a largo plazo de las fuerzas armadas y de seguridad iraquíes.