La desgracia de apellidarse García

Es el primer apellido más común en Cataluña pero no lo lleva ningún candidato independentista

Ni García, ni Sánchez, ni López, ni Rodríguez, ni Pérez, ni Gómez encuentran un hueco relevante en la candidatura independentista de Juntos por el Sí que recoge los nombres de las 135 candidatos a las elecciones del 27-S. No hay apenas rastro de los 20 apellidos más comunes en Cataluña, lo que ya da una idea de hasta qué punto una lista de estas características es representativa del conjunto de la sociedad catalana. Es una situación que denunciaba la semana pasada en este periódico Sociedad Civil Catalana y de la que ya se ha hecho eco algún medio de comunicación.

García, el más común de los apellidos en esta comunidad autónoma, lo llevan puesto en su carné de identidad 170.614 personas, es decir, de cada mil catalanes, 22 son García, según el anuario Estadístico de Cataluña actualizado en 2014. A pesar de ser los más numerosos, brillan por su ausencia. Hay que esperar hasta el número 21 de la lista por Barcelona para encontrar al candidato Pere Aragonés que lleva como segundo apellido García. O al número 8 de la lista por Gerona para encontrarnos el mismo caso con el candidato Jordi Munel García. A partir de Ahí, sin rastro del apellido más común.

El nombre más castellano lo encontramos en el número 65 de la lista por Barcelona. Es el puesto que ocupa César Martínez López, una rareza en una lista repleta de Serras, Torrent, Russiñol, Rosell... Y eso que son 119.026 los Martínez que viven en Cataluña y es el segundo apellido que llevan más residentes en esta comunidad. Le sigue López, sin más representación que la del candidato mencionado a pesar de que 114.235 personas lo tienen como primer apellido. Los Sánchez ni figuran, a pesar de que es el primer apellido de 102.896 catalanes, ni los Pérez (92.821), ni los Martín (45.957), ni los Díaz (lo llevan 35.050 personas) tienen el «honor» de figurar en la lista independentista a pesar de encontrarse entre los veinte apellidos más comunes. Fernández (97.45 personas) sería, acaso, el apellido castellano con más representación porque figura como segundo apellido de los candidatos número 8 y 42 de la lista por Barcelona y en el último puesto de los suplentes por Gerona.

Una circunstancia que corrobora el articulista del periódico digital «Crónica Global», Carles Enric López, quien ha constatado que sólo dos de los 135 miembros de la candidatura independentista se apellidan García, Martínez, López, Sánchez o Rodríguez.

La lista de Juntos por el Sí revela más de lo mismo. Es decir, los apellidos familiares que controlan la política en Cataluña no son castellanos. Un estudio titulado «Radiografía de la clase política catalana» elaborado por Convivencia Cívica alertaba de la sobrerrepresentación de determinados apellidos familiares desde hace décadas en la clase política catalana.

El estudio ponía de manifiesto que un grupo de familias que sólo están presentes en el 13 por ciento de la población catalana copan el 40 por ciento de los cargos políticos catalanes, especialmente los de más relevancia. En este grupo destacan los Vila, Serra, Solé, Vidal, Bosch, Pujol, Font, Puig, Rovira, Martí, Sala, Ferré, Roca, Esteve, Mas y Planas. Por el contrario, los grupos de apellidos más frecuentes entre la población residente de esta comunidad autónoma «están significativamente infraponderados en la política catalana». Entre ellos destacan los López, García, Martínez, Rodríguez y Fernández.

La notable divergencia entre los políticos catalanes y la sociedad se aprecia hasta en los nombres de pila, de tal manera que ninguno de los tres nombres más frecuentes de los políticos (Josep, Jordi y Joan) se encuentran entre los tres más frecuentes de la población (José, María y Antonio).

El político Joaquín Leguina llegó a comprobar que de los 102 consejeros que ha tenido la Generalitat de Cataluña ninguno ha tenido un apellido común y corriente.