Salarios

Los expertos advierten de que imponer salarios como propone IU destruye empleo

Desaprueban también la jornada de 35 horas semanales propuesta

El candidato de IU a las elecciones, Alberto Garzón
El candidato de IU a las elecciones, Alberto Garzónlarazon

Limitar el salario máximo a diez veces el que perciba la persona con el sueldo más bajo de la empresa y reducir la jornada laboral semanal a 35 horas. Estas son dos de las principales propuestas que incluirá el programa electoral de IU de carga a las generales del 20 de diciembre en materia laboral y que la formación ha incluido en el documento “Por un nuevo estatuto del trabajo, las trabajadoras y los trabajadores”. Aunque pensadas para crear empleo, los expertos creen, por el contrario, que sólo contribuirá a destruirlo y obstaculizar su creación. “Si se rebaja la jornada laboral y no se tocan los suelos, se incrementa el salario por hora y eso, sin aumento de la productividad, destruiría empleo”, explica Juan Ramón Rallo, economista y director del Instituto Juan de Mariana. Incluso con rebajas de sueldo, la medida tiene muchas pegas para los expertos. “Este tipo de planteamientos se hacen para redistribuir el trabajo. Pero la realidad es que lo que no se puede hacer es reemplazar a gente muy cualificada por otra poco cualificada sin empleo”, asegura José María O’Kean, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla. “Tampoco creo que, si conllevase rebajas salariales, a aquellos que ganan 500 o 600 euros al mes les hiciese mucha gracia”, añade.

Hablar de salarios máximos o mínimos tampoco es para Rallo solución a nada. “Con el mínimo aumentaría el paro y con el máximo lo que haríamos sería impedir la competencia entre trabajadores cualificados”, advierte. “Muchos trabajadores acabarían marchándose a empresas extranjeras que les pagaran sueldos acordes a su valor de producción, abunda O’Kean. El economista advierte también de que elevar el salario mínimo a 1.176 euros en cuatro años como propone IU también sería contraproducente. “Muchos no encontrarían trabajo porque no serían capaces de producir por ese valor y las empresas no los contratarían”, explica.

Otra de las medidas propuestas por la formación que lidera Alberto Garzón es volver a indemnizar con 45 días por año trabajado por los despidos improcedentes. Rallo y O’Kean también perciben esta medida como una carga para el mercado laboral. “Perderíamos mucho de lo avanzado. Las empresas deben tener capacidad de adaptación a los cambios y volver a esas indemnizaciones las paralizaría. En caso de crisis, acabarían realizando despidos masivos en forma de ERE porque ir ajustando plantilla les costaría muy caro y también se resistirían a contratar”, explica O’Kean. “Si se aumentan los costes del despido se incrementan los costes laborales”, advierte Rallo.

En materia de pensiones, IU propone acabar con el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización, actualizarlas según el IPC y reducir la edad de jubilación de forma decreciente comenzando en lo inmediato desde los 65 años. “Es una propuesta infinanciable”, advierte Rallo. “No tiene base porque ni siquiera las actuales pensiones son ya sostenibles. Es una carta a los Reyes Magos sin sentido”, concluye.