«Somos apolíticos. Sólo nos debemos a nuestra institución»

LA RAZÓN pulsa el sentir de los Mossos tras la aplicación del 155.

El ex mayor de los Mossos a su llegada a la Audiencia Nacional la semana pasada
El ex mayor de los Mossos a su llegada a la Audiencia Nacional la semana pasada

LA RAZÓN pulsa el sentir de los Mossos tras la aplicación del 155.

Se abre un nuevo escenario para la policía catalana tras el cese del major de los Mossos, Josep Lluís Trapero, en virtud del poder que otorga al Gobierno el artículo 155 de la Constitución. Es la primera vez que estos agentes pasarán a recibir órdenes directas de Interior puesto que hasta ahora era un cuerpo gestionado por La Generalitat. Ahora responderán a las órdenes del comisario Ferrán López.

¿Cuál es el futuro del resto del cuerpo tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado el relevo de la dirección de los mossos? Jousep Miquel Milagros, portavoz del sindicato USPAC asegura a este diario que ellos «seguirán trabajando como cada día», es más, según defiende el cuerpo de los mossos «debe ser apolítico». Pero ¿es esta policía la de la Generalitat? para este agente de tráfico «la policía es de todos los ciudadanos porque somos un servicio público», y asegura que bien Cataluña sea una república o siga siendo España, ellos serán mossos.

Para él, que el cuerpo policial este bajo el mando del Gobierno «no cambia nada». «Hoy es igual que ayer», enfatiza. Así, el nombramiento del comisario López –el que fuera número dos de Trapero– se ha recibido con alegría entre los agentes puesto que, refrenda «nadie quería» que se cumpliera el escenario de «colocar a un mando de la Policía Nacional o de la Guardia Civil para dar órdenes políticas». Este mosso no entra a valorar si prefiere a Trapero o a López, aunque reconoce que este segundo «está bien considerado» entre los funcionarios catalanes puesto que ha trabajado toda su carrera policial «en la base del cuerpo» y «conoce bien el trabajo». Sobre Trapero, asegura que la decisión de su cese les deja «indiferentes», de hecho este sindicato está enemistado con él desde hace tiempo y ya pidieron su destitución. Aunque,–matiza–hubiesen preferido que su expulsión se cumpliera por «temas laborales y policiales». ¿Entonces, los mossos a quien se deben? «Nos debemos a nuestra institución, no a Trapero», contesta sin dudar. Esta indeferencia al hablar del ex major de los mossos es palpable en la conversación, y se debe, revela el portavoz del sindicato a una actuación policial en la que un ciudadano atropelló a un agente –al que dejó en coma– y al que Trapero decidió dejar en libertad.

Sobre estos 28 días que han pasado desde la jornada del referéndum ilegal, Jousep Miquel atestigua haber vivido «tensión» puesto que «son un reflejo de la ciudadanía». «Fue innecesario la situación del 1-O», dice. Si se hubiese gestionado de otro modo cree que no se habría visto «esta fractura insalvable». Para este sindicato, se han sentido usados tanto por la Generalitat como por el Gobierno central, y defiende que ellos no han usado su perfil oficial para posicionarse, y que «otras instituciones, sí».