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Las tres potencias que ayudan a alcanzar y dan felicidad

No podemos esperar ser felices todo el tiempo pero sí podemos aspirar a enfrentarnos a los malos momentos de la vida

Las tres potencias que ayudan a alcanzar y dan felicidad
Las tres potencias que ayudan a alcanzar y dan felicidadlarazon

Ser feliz todo el rato es una quimera. La vida está llena de altibajos, de problemas, unas veces más que otras, de disgustos, decepciones y malas noticias. Pero también está plagada de cosas buenas como alegrías, buenas noticias y cosas buenas que nos suceden en general

Ser feliz todo el rato es una quimera. La vida está llena de altibajos, de problemas, unas veces más que otras, de disgustos, decepciones y malas noticias. Pero también está plagada de cosas buenas como alegrías, buenas noticias y cosas buenas que nos suceden en general. No podemos hacer que las cosas cambien si ya han sucedido pero lo que sí podemos hacer es enfrentarlas de una manera inteligente. ‘Normalmente son nuestras reacciones positivas a los distintos acontecimientos buenos o malos que nos llegan, lo que nos permitirá ser más o menos felices’, explica la terapeuta de familia Sara Pérez-Tomé del Gabinete Sophya.

Para la terapeuta, tres son las potencias para que podamos llevar una vida más plena:

La potencia de la empatía

Es la capacidad que tiene un individuo para conectarse a otra persona y saber responder adecuadamente a las necesidades del otro, a saber compartir sus sentimientos e ideas de tal manera que logra que el otro se sienta muy bien con él. Es una participación de tipo emotivo- afectivo de un sujeto en una realidad ajena a el mismo. El empático/a tiene la capacidad de saber conectar y saber responder con las necesidades del otro y a saber compartir sus sentimientos e ideas con tal cercanía hacia el otro, que logra que el otro se sienta bien y acompañado con él.

La potencia de la asertividad

Es la capacidad de un individuo para transmitir a otro sus posturas y opiniones de manera eficaz y sin sentirse incómodo. Es la capacidad de ser hábil en el momento de comunicar sus ideas, de tomar una decisión y de relacionarse con el resto de las personas. No se trata de imponer sino de explicar la postura de uno con tranquilidad pero también con firmeza, sin atacar al interlocutor y sin hacer que se sienta mal por nuestra opinión.

La potencia de la resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tiene un individuo o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. Los especialistas afirman que la resilencia está vinculada a la autoestima. En general, se considera que es un conjunto de tres componentes principales:

Compromiso.

Control.

Reto.

Hay gente que parece tener dotes naturales para ser asertivo, empático y capaz de enfrentarse con decisión en el momento adecuado y ante casi cualquier adversidad. Pero no hay que engañarse, normalmente no se nace sabiéndonos especialmente dotados o preparados para ser felices. ‘Muchas de nuestras grandes potencias humanas de comunicación no nacen sino que se hacen a lo largo de la madurez y el desarrollo personal’, afirma Pérez-Tomé.

Es empezar a tener la necesidad de ello... y con esfuerzo aprendes y mejoras tus habilidades sociales. Los que nunca creen tener que necesitar a nadie o se sienten superiores a los demás, son los que les cuesta mucho más ser personas positivas transmitiendo felicidad a los demás a través de la empatía la asertividad o la reisiliencia. ‘Muchos éxitos personales están llenos de ego y prepotencia y no de las potencias positivas que generan felicidad. Cuando nacemos parece que a uno por el hecho de vivir te van a regalar la felicidad con cosas materiales perfectas. Alcanzar una vida lograda no depende tanto de nuestro éxito social sino que en gran medida depende de nuestros esfuerzos personales’ -explica la terapeuta. ‘La felicidad tampoco se logra a base de tener buena suerte en la vida...La felicidad es ser capaz de sentirte protagonista de tu capacidad para superarte a ti mismo ocurra lo que ocurra’, concluye la psicóloga.