Así maneja Maya Wiley la cultura pop para ser la primera alcaldesa negra de Nueva York

Descubrimos cómo una abogada especializada en derechos civiles se ha convertido en una de las favoritas en la campaña electoral por la alcaldía neoyorquina

Maya Wiley, candidata a la alcaldía de Nueva York
Maya Wiley, candidata a la alcaldía de Nueva YorkJUSTIN LANEEFE

La historia de la política estadounidense ha demostrado ser experta en convertir a sus candidatos en iconos pop. En la campaña presidencial de William Henry Harrison, en 1840, encontramos los primeros pasos del merchandising político, un movimiento que aúna el amor por las compras del capitalismo y la pasión por la política. Ese movimiento ha llegado a España, donde Ayushop, una firma que ha hecho de Isabel Díaz Ayuso su musa creada por un concejal del PP y un futuro farmacéutico, ya se encuentra en el armario de Esperanza Aguirre. La popularidad de Ayuso no hace más que reafirmar la fuerza que en tiempos de Instagram tiene el carisma de los políticos, que para triunfar han de convertirse en iconos de la cultura pop. Es en este marco en el que se encuadra Maya Wiley, que podría ser la primera alcaldesa negra de Nueva York.

«Maya luchará por los neoyorquinos de todas las razas, religiones, clases y tipos; no importa quiénes seamos o cómo nos veamos, podemos encontrar un hogar aquí. Su visión es la de una ciudad de Nueva York que resurja de las cenizas de dos pandemias gemelas: el coronavirus y el racismo sistémico que niega las oportunidades de la gente de color», reza la web de la candidata. Pero, ¿cómo se ha convertido en uno de los rostros más populares de la política americana? Para comenzar, porque su pasado como analista legal para NBC News y MSNBC ha hecho de ella un rostro televisivo, algo de vital importancia en la política actual. No olvidemos que Trump se hizo conocido gracias al «reality» «The Apprentice» ni lo bien que Ayuso se desenvolvió durante la pandemia en el programa de Ana Rosa Quintana, dos ejemplos que evidencian lo esencial que es la televisión para lograr el éxito político. Las tablas de Wiley en los platós jugaron a su favor en el primer debate hacia la alcaldía, en el que su experiencia política (ha trabajado junto a Bill de Blasio) y su desenvoltura ante los focos hicieron que los votantes se fijaran en ella.

Maya Wiley en Nueva York
Maya Wiley en Nueva YorkMark LennihanAP

El segundo motivo por el que se perfila como una de las candidatas estrella es haber logrado que el popular grupo The Strokes haya apoyado su candidatura al ofrecer un concierto llamado «The Strokes and Friends: A Concert for Maya Wiley». La banda también ha lanzado su nuevo tema, «Starting Again», en un anuncio de apoyo a Wiley. Recapitulemos: contamos con un rostro televisivo y con una banda sonora pegadiza que enamora a los «millennials». ¿Qué le falta? El apoyo de algún personaje político carismático. Es aquí donde entra Alexandria Ocasio-Cortez. «Si no avanzamos juntos como un movimiento, tendremos una ciudad de Nueva York construida por y para los millonarios, y lo que necesitamos es una ciudad para la gente trabajadora. Por eso voy a votar a Maya», asegura la congresista.

Por si fuera poco, Maya Wiley arrancó su carrera electoral en Central Park acompañada de Nydia Velázquez, la primera mujer puertorriqueña electa a la Cámara de Representantes de los EE UU, y de la feminista Gloria Steinem, que trabajó con el difunto padre de Maya, George Wiley. Por descontado, apelar al corazón ha sido importante en su campaña, que recuerda constantemente que perdió a su padre a los 9 años. Por último, ha contratado al mismo estudio que orquestó el grafismo de Ocasio, una decisión que demuestra el deseo de que su imagen sea compartida en las redes. La iconografía creada ha sido tan potente que el merchandising de apoyo a Maya es parte del armario de la propia Wiley, que no duda en posar con camisetas con su rostro. Sí: la fiebre propagandística de Santiago Segura ha llegado a la Gran Manzana, y Wiley toma nota de cómo iconos del cine y de la música como Sharon Stone y Celine Dion posan en la actualidad con camisetas con sus propios rostros. El 12 de julio sabremos si Maya hará historia o si Eric Adams, exjefe de la Policía de Nueva York, mantendrá su primer puesto, pero la vencedora en el campo de la iconografía pop y del país multicolor de los Estados Unidos es, indudablemente, Maya.