Adiós al príncipe italiano

Mi agradecimiento a Víctor Manuel de Saboya (a pesar de todo)

El príncipe, primo de Don Juan Carlos, que protagonizó no pocos episodios controvertidos, ha muerto en Ginebra a los 86 años. Un reciente documental narra su vida

El príncipe Víctor Manuel de Saboya
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Conocí al príncipe Víctor Manuel de Saboya hace casi treinta años en Ginebra, la ciudad donde acaba de fallecer. Vivía en Vésenaz, en el cantón ginebrino, con su ahora viuda la princesa Marina, nacida Ricolfi Doria, hija de un industrial suizo de origen italiano y antigua campeona del mundo de esquí acuático, con quien se había casado por lo civil en Las Vegas y por lo religioso en el Teherán de tiempos del Sha. Vivía con ellos su único hijo el príncipe Manuel Filiberto de Saboya, príncipe de Venecia. Desde que salió de Italia en 1946, tras el discutido referéndum que acabó con la monarquía en ese país, vivió en Portugal y en Suiza. La Norma Transitoria XIII de la nueva Constitución Italiana republicana impedía que los descendientes varones de Humberto II, el último rey, padre de Víctor Manuel, pisaran suelo italiano. Además, anulaba a todos los miembros de la Casa de Saboya su condición de electores y les prohibía ocupar cargos públicos o electivos. Además, les confiscaba sus bienes en Italia.

Comunicado de la muerte de Víctor Manuel de Saboya
Comunicado de la muerte de Víctor Manuel de SaboyaInstagram

Decía, concretamente: «I membri e i discendenti di Casa Savoia non sono elettori e non possono ricoprire uffici pubblici né cariche elettive. Agli ex re di Casa Savoia, alle loro consorti e ai loro discendenti maschi sono vietati l’ingresso e il soggiorno nel territorio nazionale. I beni, esistenti nel territorio nazionale, degli ex re di Casa Savoia, delle loro consorti e dei loro discendenti maschi, sono avocati allo Stato. I trasferimenti e le costituzioni di diritti reali sui beni stessi, che siano avvenuti dopo il 2 giugno 1946, sono nulli.»

Lucha por un trono sin reino

Esta triste e inconcebible situación, que hacía pagar a los familiares del monarca presuntos errores de éste o de su padre Víctor Manuel III, fue muy dolorosa para alguien cuya familia había unificado Italia bajo la Corona saboyana y que amaba profundamente su país. La -a mi juicio- injusta norma fue revertida recién en 2002. A partir de ese año el príncipe Víctor Manuel de Saboya pudo volver a su patria. En efecto, el artículo 1 de la Ley Constitucional de 23 de octubre de 2002 anulaba las dos primeras disposiciones de la citada Norma Transitoria. Durante muchos años clamé en numerosos artículos y conferencias para que la injusta cláusula constitucional fuera abolida. Consecuencia de la nueva situación, el 25 de septiembre de 2003 su hijo Manuel Filiberto se pudo casar en Roma, en la basílica de Nuestra Señora de los Ángeles y de los Mártires. Fui invitado a esa boda, celebrada por el cardenal Pio Laghi, y asistí a ella. El 27 de mayo de 2006 estuve en la basílica romana de San Pablo Extramuros en una solemne Misa de Pontifical celebrada por el cardenal Andrea Cordero Lanza di Montezemolo, con otros caballeros de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro, Orden dinástica de la Casa de Saboya, con la que Víctor Manuel tuvo a bien agraciarme como agradecimiento por mi labor en pro de la abolición de la citada Norma. Se trataba del primer Capítulo Extraordinario de la Orden, presidido con gran alegría por Víctor Manuel en la que fue capital del Reino. A continuación, cenamos en el elegante Circolo della Caccia, el club social más elegante de la ciudad, situado en el palacio Borghese.

Víctor Manuel de Saboya, primo del Rey Juan Carlos
Víctor Manuel de Saboya, primo del Rey Juan CarlosGtres

Víctor Manuel de Saboya usó, desde la muerte de su padre, el título de Duque de Saboya, además del de Príncipe de Nápoles que ya ostentaba anteriormente. Tuvo diversos problemas legales, por varias acusaciones, de las que salió absuelto. Su condición de Jefe de la Real Casa de Saboya, como hijo del último rey reinante -sus partidarios le consideraban «de iure» Rey Víctor Manuel IV- fue discutida por su primo el príncipe Amadeo de Saboya, duque de Aosta, fallecido en 2021, a quien también conocí a raíz de un ciclo de conferencias que organicé por encargo de la Embajada de Italia en España y de su entonces embajador el conde Leonardo Visconti di Modrone, sobre la figura de su bisabuelo el rey Amadeo I de España. Las causas de dicha disputa dinástica son variadas. Los partidarios de Amadeo, y hoy de su hijo el príncipe Aimone de Saboya, duque de Aosta -y para sus fieles, también duque de Saboya-, casado con la princesa Olga de Grecia, critican la sumisión de Víctor Manuel a la Constitución republicana, su matrimonio desigual, el que Humberto II se hiciera enterrar con el sello de la Casa de Saboya, o que hiciera a su nieto príncipe de Venecia, título inexistente hasta entonces en la tradición saboyana, entre otras cosas. Ahora bien, durante toda su vida, tanto el príncipe Víctor Manuel como su hijo el príncipe Manuel Filiberto han dedicado sus esfuerzos a reivindicar el posible papel de una monarquía en la Italia actual, en dar a conocer la Casa de Saboya, y en utilizar los medios de la Orden de los Santos Mauricio y Lázaro, -que Víctor Manuel abrió también a las damas- y de sus obras hospitalarias, humanitarias y filantrópicas en pro de los más necesitados.