Opinión

Bigote Arrocet necesita que el mundo le haga caso

El cómico ha sobrevivido a su exnovia y ahora ha hablado. Y, gracias a su indiscreción y poco tacto, sabemos que rompieron por los celos de la presentadora

Bigote Arrocet
Bigote ArrocetGtres

A un mes de la muerte de María Teresa Campos, su ex, Edmundo Arrocet, habla sobre ella. Sobre su ruptura, sobre sus relaciones familiares, sobre su situación económica. Hablar de los muertos es poco elegante. Pero tampoco llamarse artísticamente Bigote por llevar bigote, intuyo, es el colmo del buen gusto. Lo que sí es, es cómodo. Hablar de los muertos, no llamarte Bigote. Porque te ahorras la réplica. Si te esperas al deceso de alguien para dar tu versión de la historia común, economizas en desgastes. Es verdad que es arriesgado, por la posibilidad de ser el primero en estirar la pata, por lo que sea, y quedarte con todo aquello que querías decir dentro para la eternidad. Pero si hay una diferencia de edad considerable, se reduce la probabilidad.

La periodista María Teresa Campos y el humorista Edmundo " Bigote " Arrocet en el aeropuerto de Madrid.
La periodista María Teresa Campos y el humorista Edmundo " Bigote " Arrocet en el aeropuerto de Madrid.KLA©GTRESONLINE

Edmundo y María Teresa se llevaban nueve años a favor del primero. Edmundo ha sobrevivido a su exnovia y ahora ha hablado. Y, gracias a su indiscreción y poco tacto, sabemos que rompieron por los celos de la presentadora. Ese clásico. Y es que el sexapil del humorista era tan insoportable para ella, parece, como inexistente para nosotros. Y desconfiaba de su lealtad. También nos hemos enterado de que las hijas iban poco a verla. Y que el que pagaba siempre era él. Y que no la dejó por WhatsApp. Que se lo dijo a la cara, como se dicen estas cosas. Muy civilizadamente le dijo algo como «ha sido muy grato estar contigo pero me voy». Que es un poco como «su tabaco, gracias». A mí me dice un novio para dejarme «ha sido muy grato estar contigo pero me voy» y le hago yo la maleta y le llevo al aeropuerto. Todas nos merecemos un berrinchito a la hora de romper. ¿Qué es esto de «ha sido muy grato»? ¿Eso es todo? Pero claro, no tenemos aquí a La Campos para contradecirle.

Tenemos solo la versión de Bigote Arrocet postdefunción, en la que dice que estuvo muy enamorado y que le hubiese gustado despedirse de ella. Y aprovecha para preguntar dónde está el dinero, el que ganó en televisión la presentadora. Pero, Edmundo, a ti eso ahora no te importa. ¿Qué más te da? Te debería importar exactamente lo mismo que a nosotros lo que nos cuentas ahora, cuando La Campos no puede contestarte. Con lo guapo (es un decir) que estabas callado. Como hasta ahora.