Sucesos

La excepcional oportunidad de Daniel Sancho de relacionarse con sus allegados en la cárcel de Tailandia

El padre del acusado le visitó ayer en la prisión y se espera que pase unos días en la isla

Hasta Bangkok llegó el domingo el actor Rodolfo Sancho, desde donde se desplazó a la isla tailandesa de Samui, en la que Daniel Sancho permanece en pasión preventiva desde el 7 de agosto por el asesinato del cirujano plástico colombiano, Edwin Arrieta. Aunque durante todo este tiempo ha sido su madre, Silvia Bronchalo, quien ha visitado a Daniel, esta vez le ha tocado el turno al progenitor que, sobre las 8.50 horas (GMT+7), acudió a la prisión acompañado del abogado español Marcos García Montes.

Para el intérprete supone la primera visita a su hijo desde que fue detenido acusado de un delito de homicidio premeditado. Después de tres horas de encuentro en el penal, el intérprete atendió a los medios de comunicación a su salida, donde agradeció el apoyo de la gente y aclaró que "a los que piensan que estoy llorando, tirado en el suelo. Ese no soy yo. Pueden tomarlo como una desgracia o como un reto, creo que ya he dicho suficiente. No van a conseguir lágrimas de mí", declaró a EFE. Asimismo, transmitió sus condolencias a la familia del médico colombiano y mostró un profundo respeto por el sistema judicial tailandés, señalando que se encuentran esperanzados a la espera del informe de fiscalía, que servirá para aclarar lo sucedido.

Rodolfo Sancho, tras su primera visita a Daniel Sancho
Rodolfo Sancho, tras su primera visita a Daniel SanchoGtres

Para disfrutar de un cara a cara, la primera medida que debe tener en cuenta el acusado es solicitarlo por Internet. Lejos de los habituales encuentros presenciales en las cárceles españolas, el encausado por el asesinato de Edwin Arrieta dispone de una oportunidad excepcional, ya que este tipo de encuentros no existen en Tailandia desde la aparición de la Covid-19. De momento, en el país asiático sólo se puede ver a los allegados a través de una mampara de plexiglás gruesa, con una distancia de dos metros entre los interlocutores, con teléfono de por medio y protegidos con mascarilla. Precisamente, y aunque desde la pandemia no existía esta opción, ahora se está estudiando permitir que aquellos que cumplan con las normas penitenciarias y demuestren buen comportamiento, tengan la posibilidad de un vis a vis mensual con su familia si así lo desean. Las cárceles tailandesas sufrieron el azote de la pandemia y por ello continúan con medidas estrictas de protección.

Quienes acuden a estos centros penitenciarios deben tener en cuenta también la hora que marca el reloj en cada visita. No en vano, como máximo disponen de quince minutos para permanecer reunidos, según fuentes cercanas al sistema judicial consultadas por La Razón. Por cierto, los funcionarios a cargo del centro acostumbran a estar muy pendientes para que todo concluya a la hora fijada. Además, el acusado puede sugerir a qué hora quiere que acuda su familia, si de 9 a 11 de la mañana o de 1 a 3 de la tarde.

Daniel Sancho
Daniel SanchoYoutube

En este macabro caso, la policía tailandesa no está dejando nada al azar. El magistrado que supervisa el caso, Khun Panikorn, afirmó que se ha reunido meticulosamente un importante conjunto de pruebas y testimonios de testigos para garantizar un juicio riguroso. Tanto la complejidad del caso como la atención mediática que ha suscitado ponen de manifiesto la determinación del sistema judicial tailandés para hacer cumplir la ley.

Los espeluznantes detalles del crimen se refieren al presunto asesinato y descuartizamiento de su amigo de 44 años, Edwin Arrieta. Según los informes policiales, los restos de la víctima aparecieron descuartizados en 14 partes y se encontraron esparcidos por la cercana isla de Phangan.

En la actualidad, los agentes tailandeses han reunido una colección de 65 objetos cruciales que desempeñarán un papel fundamental en el juicio. Estos objetos, directamente relacionados tanto con Daniel Sancho como con Edwin Arrieta, encierran una importancia significativa para comprender los acontecimientos que condujeron al crimen. Más allá de las pruebas iniciales y de los testigos, la policía tailandesa ha dado con otros hallazgos incriminatorios. Se han descubierto más bolsas con ropa y restos humanos, así como facturas de compras realizadas por el hijo del actor español Rodolfo Sancho. Todo ello acentúa la dificultad del asunto y suscita interrogantes sobre posibles motivos y conexiones. A pesar de la notoriedad de Daniel Sancho, la ley se aplicará con imparcialidad, subrayando la gravedad de los cargos.

Daniel Sancho durante la reconstrucción del crimen
Daniel Sancho durante la reconstrucción del crimenPolicía de Tailandia

Hasta el momento se ha identificado a veinte testigos, cada uno de los cuales posee información sobre diversos aspectos del crimen. La diversidad de testimonios incluye a personas como la mujer que alquiló el kayak utilizado por Sancho para deshacerse de los restos humanos en el mar, el comerciante que vendió las armas homicidas, la recepcionista del hotel donde se cometió el crimen e incluso quienes descubrieron bolsas con restos humanos en un contenedor. El conjunto de testigos es una prueba del exhaustivo esfuerzo realizado para reconstruir la secuencia de los hechos.

A las puertas de un vis a vis

La monarquía del país, en concreto el rey, ostenta el máximo poder y puede tanto indultar a un preso condenado a muerte o cadena perpetua como tomar cualquier tipo de decisión que tenga que ver con la justicia. En señal de misericordia, Maha Vajiralongkorn acostumbra a perdonar a algunos presos con motivo de su cumpleaños. Precisamente, eso fue lo que hizo con Segarra, quien pasó de ser sentenciado a la pena capital, a ser condenado a cadena perpetua, extremo que también podría producirse en un futuro con Sancho. Sin embargo, dicha efeméride no es la única relevante para los reclusos en Tailandia, ya que también es crucial el aniversario del nacimiento de la reina, que se celebra el 12 de agosto coincidiendo con el día de la madre en el país asiático. Por esto, la progenitora del soberano concibe como un "regalo" excepcional, destinado a que los presos soliciten un visado solidario y poder encontrarse con sus familiares el próximo 30 de septiembre.