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Un genio

Woody Allen cumple 90: por qué un hipocondríaco nunca muere

Una mancha en el cuello le llevó de madrugada a urgencias creyendo que era un melanoma. El médico le tranquilizó: "Tu chupetón es benigno"

Woody Allen rodará su próxima película en la Comunidad y llevará el nombre de Madrid en su título EUROPAPRESS

Dice Woody Allen que él no es hipocondríaco, ni siquiera un chiflado, solo un alarmista. Pero entonces la memoria se nos va a "Hannah y sus hermanas", cuando su personaje se somete a una serie de pruebas para descubrir qué tiene. Ese chiflado cumple 90 años y está preparando su próxima película, la número 51, que rodará el próximo verano en Madrid. Hace solo unas semanas debutó con su primera novela, "¿Qué pasa con Baum?", donde demuestra que la inteligencia no nos protege de tomar malas decisiones.

Woody Allen: «No tengo ni idea de lo que es Twitter»larazon

Nonagenario, chiflado, alarmista, brillante, incorrecto, irónico.… Su privilegiado cerebro ha sido siempre su prisión, no tenía más salida que esa locura que le ha llevado a producir películas y escribir a diario con pluma y papel. La hipocondría es una forma más de genialidad.

Un chequeo antes de salir de casa

En un artículo publicado hace ya tiempo recuerda la vez que se despertó a las 3 de la madrugada con una mancha en el cuello. "Para mí, claramente parecía un melanoma. Que fuera un chupetón se confirmó más tarde en el hospital, tras mucho llanto y rechinar de dientes. Sentado a una hora intempestiva en urgencias, donde mi esposa intentaba tranquilizarme, estaba atravesando las cinco etapas del duelo y estaba a punto de "negar" o "negociar" cuando un joven residente me miró con cierta superioridad y dijo con sarcasmo: Tu chupetón es benigno".

Reconoce también que cuando sale de casa para dar un paseo por Central Park o ir a Starbucks a tomar un café con leche, a veces se hace un cardiograma rápido o una tomografía computarizada como medida profiláctica. "Mi esposa lo considera una tontería y dice que, al final, todo es genético. Mis padres vivieron hasta muy ancianos, pero se negaron rotundamente a transmitirme sus genes, ya que creían que la herencia suele echar a perder a los hijos”.

Woody Allen y Soon Yi en las calles de BarcelonaGustavo González

Pero en su artículo insiste en que no son enfermedades imaginarias: "Mis enfermedades son reales. Lo que distingue mi histeria es que, ante la aparición del síntoma más leve, digamos labios agrietados, inmediatamente concluyo que son indicios de un tumor cerebral. O tal vez cáncer de pulmón. En una ocasión pensé que era la enfermedad de las vacas locas".

Evita cualquier alimento que le dé placer

La cuestión es que siempre tiene la certeza de haber contraído algo potencialmente mortal y es su esposa Soon Yi quien carga con la peor parte de sus dramas patológicos. Pero la hipocondría es, sin duda, la clave de su longevidad. El terror le lleva a cuidarse en extremo: ejercicio físico con un entrenador personal, chequeos médicos anuales, se pone todas las vacunas disponibles, no fuma y cuida su alimentación evitando "cualquier alimento que me dé placer". A eso suma una buena dosis diaria de vitaminas, aun sabiendo que llegará algún estudio que echará por tierra su inutilidad.

Woody Allen inauguró anoche el Festival Las Noches del Botánico. Foto: Jesús G. Ferialarazon

"Declaré muerto a un hombre dormido"

Lo peor es cuando traslada su alarma a los demás. "Por ejemplo, una vez convencí a una mujer que experimentaba un leve zumbido en los oídos de que tenía la bacteria carnívora, y en otra ocasión declaré muerto a un hombre que simplemente se había quedado dormido en una silla", escribe en "The New York Times".

Detrás de esa vulnerabilidad, confiesa que existe un miedo atroz a morir. "Mi esposa intenta consolarme con la mortalidad y me asegura que la muerte es parte natural de la vida y que todos morimos tarde o temprano. Curiosamente, esta noticia, susurrada al oído a las 3 de la mañana, me hace saltar de la cama gritando, encender todas las luces de la casa y poner mi grabación de 'The Stars and Stripes Forever' a todo volumen hasta que salga el sol". Con semejante estampa, la muerte no se atreve ni a tocarle el timbre.