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Kiti Mánver: «El dinero es el peor invento del mundo»

Profesión: actriz.. Nació: en 1953, en Málaga.. Por qué está aquí: protagoniza «Las heridas del viento», todos los lunes en el Teatro Lara.

–«Las heridas del viento». ¿Qué viento hiere?

–El viento del amor no correspondido. Los malos vientos del alma.

–¿Y usted cómo se protege de los malos vientos que hoy soplan?

–Soy muy activa. Siembro a la espera de mejores tiempos.

–Ésa parece una respuesta de Arias-Cañete...

–Algo agricultura soy. Cultivo mangos ecológicos, pero no es negocio. Puede que tenga que tirar la toalla y cultivar mangos no ecológicos.

–En la obra hace de hombre. ¿Es más difícil para una mujer hacer de hombre que para un hombre hacer de mujer?

–No lo sé, nunca he sido hombre. Quizá no sea cómodo, y la incomodidad es sana para el actor. No es bueno para el actor sentirse cómodo.

–Más difícil aún: hace de hombre homosexual...

–No es una locaza. Tiene sólo un toque gay. Sobre todo es un trabajo interior.

–Ha dicho un crítico que hace una interpretación descomunal y hermosa...

–Eso ayuda a que venga la gente al teatro. Y al actor, claro. Debemos ser un equilibrio de ego y humildad. No siempre se consigue.

–Otro crítico dice que está inmensa...

–Hay cierto peligro en creerse tanto las críticas buenas como las malas.

–¿Qué le ha costado más, aparte de raparse el pelo?

–Merecía la pena raparme. Me ha costado la sobriedad.

–Cada persona es la suma de tres, dicen los sabios. Una, la que quiere ser.

–Soy lo que siempre quise ser, aunque me queda todo por hacer.

–Dos: la que los demás creen que eres. ¿Sabe cómo la ven los demás?

–Hay gente que me tiene respeto y cariño. Otros, que me recuerdan joven e impetuosa, algo salvaje, me ven como una fiera corrupia. No es para tanto.

–Tres: la que es en realidad. ¿Sabe quién es en realidad?

–Todavía me estoy buscando, enredo en mi interior, incluso hago terapia con una doctora. Pero aún no he ido al Tíbet.

–Ganó un Goya por «Todo por la pasta». ¿El mal de siempre?

–Los capaces de «todo por la pasta» son minoría. Los más no son capaces de todo por la pasta. El dinero es el peor invento del mundo.

–«No necesito dinero. Sólo lo necesita la gente que paga sus facturas, y yo jamás pago las mías» (Oscar Wilde).