Un cartel de lujo para la boda del maestro

Por la puerta grande. A hombros quizá no, porque los selectos invitados no podrían arrojar el prescriptivo arroz a los novios, pero no hay duda de que esta tarde, el celebrado diestro Miguel Ángel Perera tendrá una boda de postín. El torero y su novia, Verónica Gutiérrez, hija del matador salmantino «El niño de la Capea», contraerán matrimonio al atardecer en la Catedral Vieja de Salamanca. A las 18:15, lo más granado del mundo del toro se dará cita en la plaza de Juan XXIII para acompañar a los felices novios. Entre ellos, los recién casados Fran Rivera y Lourdes Montes, que volvieron hace unos días de su viaje de luna de miel en Tailandia, por lo que podrán aconsejar a Perera, que también ha decidido trasladarse al sudeste asiático tras su boda. El menor de los Rivera, Cayetano, había confirmado su asistencia, pero la retiró en el último momento. Pero no faltarán parejas entre los más de 600 invitados: «El Juli» con su mujer, Rosario Domecq, que espera su tercer hijo; Finito de Córdoba y Arancha del Sol; Enrique Ponce y Paloma Cuevas; Morante de la Puebla y Elisabeth Garrido; «El Cid» con María Dolores Cervantes; y otros grandes como Talavante, «El Fandi», Curro Vázquez, Pepín Liria, Armillita, Dámaso González, Diego Ventura, Santiago Martín «El Viti», Diego Silveti o Matías Tejela estarán presentes. Sin embargo, no acudirán ni Jose Mari Manzanares ni José Tomás, que continúa recuperándose del percance que sufrió en marzo en su pie derecho.

«Encantado y muy ilusionado»

Este será el segundo matrimonio para Perera, que ya estuvo casado con su novia de toda la vida. Desde que era joven, salía con Eugenia Fernández, con quien finalmente se casó en una ceremonia civil en octubre de 2008, con tan sólo 25 años. Tras un romántico viaje de novios en Nueva York, en seguida se vio que la convivencia era mala. Poco después se divorciaron, y en numerosas entrevistas, el diestro dejó ver que su ex mujer le había perjudicado mucho, especialmente en lo personal. Ahora, sin embargo, se siente «encantado y muy ilusionado» ante su inminente paso por la vicaría con Verónica Gutiérrez Lorenzo. En los siempre activos mentideros taurinos la han rebautizado como «La Ganadera», ya que ésta es su dedicación, y las malas lenguas afirman que fue ella la causante del divorcio de Perera. Cuando le conoció, Verónica mantenía una relación sentimental con otro torero de primera línea, Eduardo Gallo. Este diestro dijo de ella que había perjudicado su carrera y que había sido una relación interesada: «Fue la que más daño me hizo. Se acercó a mí por otros intereses, por tener de la mano al enemigo». Y es que a la hija de «El niño de la Capea» le gusta arrimarse a los diestros: Perera es el tercero en su lista, y esperemos que también sea el último. El extremeño ha afirmado que el papel de Verónica, que acude cada tarde que puede a la plaza para verle, ha sido fundamental en su vida, que la felicidad que le reporta estar a su lado se refleja en la plaza y que en ella, hija y hermana de torero, ha encontrado a la mujer que, tras la inquietud, le ha dado estabilidad.

Perera vestirá un elegante traje de Scalpers, mientras que tanto la novia como la madrina lucirán unos diseños especiales de Vicky Martín Berrocal, amiga de la familia de Verónica, por lo que quizá veamos una boda muy flamenca.