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Los Obama y su ‘destierro’ al príncipe Harry y Meghan Markle

Los duques de Sussex tenían muy buena relación con el expresidente de Estados Unidos y su familia, pero todo apunta a que la situación ahora es muy diferente

Michelle y Barack Obama
Michelle y Barack Obama FOTO: KAMIL KRZACZYNSKI REUTERS

Cuando el príncipe Harry y Meghan Markle dinamitaron todos los puentes con la familia real británica y comenzaron su nueva vida al otro lado del charco, la Michelle y Barack Obama se convirtieron en uno de sus principales apoyos en Estados Unidos. La relación entre las dos familias era buena y mantenían cierto contacto, pero, atendiendo a los últimos acontecimientos, todo apunta a que su relación podría haberse enfriado. La marcada ausencia de los duques de Sussex en la polémica fiesta de cumpleaños del expresidente ha levantado las sospechas del diario The Telegraph, que se pregunta si ha terminado “el idilio” de tan poderosos clanes.

Pero la ausencia de Meghan y Harry en la fiesta de cumpleaños de Obama, a la que, por cierto, sí asistieron algunos amigos suyos como Beyoncé, George Clooney o Gayle King, no ha sido lo único que ha llevado a pensar que sus relación con Michelle y Barack podría haberse enfriado, sino que otras muchas señales apuntan también en la misma dirección. Para empezar, mientras que el expolítico manifestó públicamente su pésame a la Reina Isabel II tras la muerte de Felipe de Edimburgo, pocos meses después destacó su silencio ante el nacimiento de la hija de los duques de Sussex, cuando sí los felicitó años atrás cuando alumbraron al pequeño Archie.

Obama con el príncipe Harry en Toronto
Obama con el príncipe Harry en Toronto

A los Obama no les gusta que Harry ataque a su familia. No son el tipo de personas que querrían que sus hijos hablaran con la prensa”, explica una fuente cercana a la familia del expresidente a mencionado portal. Además, desde el entorno del expolítico se desliza también que él y su mujer se habrían molestado con los duques de Sussex por copiar, tras dar la espalda a la familia real inglesa, su modus operandi tras dejar la Casa Blanca, puesto que ellos también firmaron un contrato millonario con Netflix y publicaron varios libros.