Gallardón «decepciona» a las víctimas: no habrá cadena perpetua

«Parchea» sus peticiones con la «custodia de seguridad», que supondrá hasta 10 años más de cárcel para los agresores

Son pasos adelante pero no los suficientes. Y lo que es peor: no lo esperaban. Familiares de víctimas aguardaban con cierta expectación –incluso ilusión– la reunión que mantuvieron ayer el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y Antonio del Castillo, padre de la joven Marta del Castillo, con el objetivo de endurecer las penas para los agresores sexuales y los reincidentes. La cita iba a servir para acercar posturas después de que el pasado 17 de abril se produjera un conflicto entre ambos: por un lado, Ruiz-Gallardón confirmó que la llamada «prisión permanente revisable», una suerte de cadena perpetua, iba a aplicarse «exclusivamente» en delitos de terrorismo; por otro, Del Castillo respondió que, de ser así, «Gallardón debería irse».

Ayer se acercaron posturas, pero no lo suficiente. El ministro anunció la posibilidad de que los tribunales impongan la «custodia de seguridad» a aquellos delincuentes que hayan cometido delitos graves que conlleven violencia o intimidación, delitos contra la libertad sexual y tráfico de drogas. ¿Qué supondrá en la práctica? Siempre que el juez que dictó sentencia lo considere oportuno, un delincuente de esta naturaleza podría pasar hasta 10 años más en prisión desde que acabe su condena ante la «previsión de continuidad o agravamiento» de su conducta. Todavía está por aclarar si será el juez de vigilancia penitenciaria o el juez de un tribunal colegiado quien decida cuánto tiempo se alarga esta «custodia» que, además, podría producirse en un grado penitenciario diferente al de la primera condena. A la hora de justificar por qué la prisión permanente queda reservada a los delitos de terrorismo, Gallardón explicó que se debía a que éstos «buscan atacar la esencia del estado democrático», mientras que los cometidos contra la libertad sexual, «sin merecer menos reproche», tienen un «carácter individual».

Soluciones eficaces
«No es lo que esperábamos», aseguró a LA RAZÓN Antonio del Castillo, que entregó ayer al ministro un dossier de más de cien páginas con sus propuestas. Y es que lo que esperaban no era otra cosa que «la prisión permanente revisable para delitos de pederastia, asesinatos de menores... Lo han camuflado: dijeron una cosa y han salido con otra», añadió. Además, sobre los motivos por los cuales se reserva esta figura a los delitos de terrorismo, aseguró «que a un padre le importa más la vida de su hijo que el Estado de derecho». Por ello, cree que hay una «decepción general» que incluye también a Juan José Cortés, el padre de la niña Mari Luz, asesinada en 2008. «No se ha cumplido lo prometido; no sé cómo estarán otros padres, pero a quien asesinaron fue a mi hija y, al final, no he visto recompensada mi lucha», señaló a Efe. Por ello, cree que estamos ante «un parche más que no va a servir para nada». Así, tiene pensado «reflexionar» sobre su relación con el PP, informa Ep.

De la misma opinión es Adoración Cano, madre de Ana María Jerez, la niña de 9 años asesinada en 1991 por el asesino conocido como «El boca», que quedó en libertad tras 21 años de condena. Para Adoración, la custodia de seguridad «no es una solución eficaz por parte del Gobierno».

Mientras, María del Mar Bermúdez, madre de la joven Sandra Palo, aseguró a este diario que «hace muchos años que dejé de creer en la Justicia». No en vano, espera que próximamente, entre los días 20 y 25 de mayo, salga de prisión Juan Ramón Manzano, uno de los asesinos de su hija. «En febrero tuvimos una reunión privada con el ministro por la revisión de la ley del menor. Se comprometió a contar con nosotros, pero aún no hemos obtenido respuesta», aseguró.

La custodia de seguridad no es el único cambio anunciado por Justicia, que presentará un anteproyecto antes de verano con todas las medidas: elimina la figura del delito continuado para los delitos de naturaleza sexual, de tal forma que se condenará cada uno de forma individual; y se agravará la «detención ilegal con desaparición forzada», sobre todo en casos con motivación sexual.


«Una promesa incumplida»
«No es lo que esperábamos. Dijeron una cosa y salen con otra. La decepción es generalizada»
Antonio del Castillo. Padre de Marta del Castillo

El padre de la pequeña Mari Luz, asesinada en 2008, asegura que «no se ha cumplido lo prometido». «No he visto recompensada mi lucha», añade.
Juan José Cortés. Padre de Mari Luz Cortés

«Tuvimos una reunión en febrero con el ministro y todavía esperamos respuesta», afirma la madre de Sandra, asesinada en 2003. «Ya no creo en la Justicia», afirma.
María del Mar Bermúdez. Madre de Sandra Palo

«El Boca», asesino de Ana María, quedó en libertad tras 21 años de condena. Adoración cree que la custodia de seguridad «no es una solución eficaz».
Adoración Cano. Madre de Ana María Jerez

«Seguimos como estamos. Pasarán cinco años y la asesina de mi hija saldrá», dice Francisco, padre de Cristina Martín, asesinada en Seseña en 2010.
Francisco Martín. Padre de Cristina Martín