Que 80 años no son nada

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Carmen Sevilla, la Carmen de España, no la de Merimé, cumplió 80 años. Pocas estrellas, pocas artistas, tendrán una carrera tan larga, variada e importante como la Sevilla. Comenzó al final de los 40, después de haber aprendido cante y baile, en la compañía de su madrina Estrellita Castro. Enseguida llegó el cine, de la mano del ídolo de México, Jorge Negrete, hizo su primer protagonista, ya no paró. Fue el cine, en el que ha hecho todos los géneros, su principal medio; el teatro lo tocó en muy pocas ocasiones, no así las actuaciones en directo en las grandes salas de fiesta y los programas de televisión de todo el mundo. Su matrimonio con Augusto Algueró potenció mucho su faceta de cantante. Se retiró después de su segundo matrimonio, retornó al espectáculo pero ya como presentadora televisiva, volviendo a tener una gran popularidad y cariño del público. Sigue con su «Cine de barrio» y todavía espera estar un año más delante de lo que más quiere, las cámaras. Aunque no sean nada tampoco se cumplen todos los días 80 años, por ello lo celebró en Zalacain, uno de los grandes restaurantes madrileños. No faltaron ni el caviar ni el champán, ni los mariachis cantándole las mañanitas a la hora de apagar las velas. Su hijo con otros familiares y un grupo de amigos de siempre la acompañaron. Maruja Díaz, muy recuperada de su enfermedad, que además se reconciliaba con Carmen –habían tenido algunos rifirrafes, cosas de estrellas–. Por cierto, Maruja cantó con los mariachis con garra y emoción. La bailarina Maria Rosa, la diseñadora Marilí Coll, el empresario Rubén Domínguez, el restaurador Lucio y su hija Carmen, con la que compartí una divertida noche, todo el equipo de «Cine de barrio», fueron algunos de los que acompañaron en día tan importante a una de las últimas grandes estrellas. Y es que de las de peina y volante que pocas van quedando.