El Sevilla se durmió

Se vio superior al SC Braga y lo pagó tras el descanso. Tendrá que remontar en Nervión el gol de Matheus

Un indómito Braga sorprende al Sevilla y toma ventaja en eliminatoria
Un indómito Braga sorprende al Sevilla y toma ventaja en eliminatoria

El Sevilla se durmió. Se vio y se sintió tan superior al SC Braga durante cuarenta y cinco minutos que lo pagó en un pésimo segundo tiempo. La buena noticia es que sólo encajó un gol y, por tanto, mantiene intactas sus aspiraciones de entrar en la fase de grupos de la Liga de Campeones, pero ya ha entendido que remontar la ventaja adquirida por el subcampeón luso no resultará una tarea tan sencilla como se presumía. La reacción final se tornó en precipitación y, sobre todo, decepción.
Pronunciar la palabra fracaso el cuarto día del curso sonaba muy fuerte, pero fue lo que aseguró Del Nido antes del partido que significaba para el club no jugar la fase de grupos de la Liga de Campeones. Por ello, el Sevilla saltó al campo con personalidad, monopolizando el balón y presto a resolver por la vía rápida. Por primera vez se vio el estilo que pregonó Álvarez en su renovación. Una apuesta por la posesión y por mostrar la imagen poderosa que en el primer tiempo se tradujo en un dominio aplastante, pero sin reflejo alguno en el marcador.
Después de un primer acercamiento que acabó con cabezazo de Luis Fabiano al palo, la sensación de peligro cada vez que el balón llegaba a Navas o Capel hacía presagiar un cómodo triunfo. Sin embargo, y a medida que pasaban los minutos, el Sporting de Braga se fue sintiendo cómodo limitándose a destruir, y su pareja de centrales, Moisés y Alberto Rodríguez, se agigantó. De hecho, los sevillistas se fueron al vestuario ya con el miedo en el cuerpo. Afortunadamente, Andrés Palop, el de siempre, taponó a la perfección a Matheus.
La superioridad sevillista se redujo en el arranque del segundo periodo hasta llegar a equilibrar el juego el equipo de Domingos Paciencia, que sólo daba signos de peligro a balón parado. Una pelota colgada sobre el segundo palo, en la que Dabo cedió medio metro de más al delantero, permitió un cabezazo franco que repelió Palop y Matheus, en posición dudosa, remachó a la red.
El Sevilla perdió el sitio y el balón y comenzó a jugar con fuego. Un segundo gol era terrible. Palop lo evitó tras un error infantil de Fazio. Y Antonio Álvarez tardó demasiado en responder. Por fin dio entrada a Perotti, y después a Negredo. Sólo restaba un cuarto de hora, tiempo suficiente para reaccionar y hacer al menos un tanto, pero el fútbol combinativo desapareció –Cigarini entró casi al final– y el Sevilla se encomendó a una genialidad de Jesús Navas, su campeón del mundo. Ésta no llegó pese a los reiterados intentos del palaciego. Un recurso que los lusos supieron taponar siempre.
Al final, incluso tuvo que darle gracias a Dios porque un pelotazo de Lima, que lamió el larguero, pudo complicar aún más de lo que está la eliminatoria.
- Resto de resultados: Salzburgo, 2-Tel-Aviv, 3; Basilea, 1-Sheriff, 0; Partizán, 2-Anderlecht, 2; Werder Bremen, 3-Sampdoria, 1.


- Ficha técnica:
1.- Sporting de Braga: Felipe; Miguel García (Sílvio, m.45), Alberto Rodríguez, Moisés, Elderson; Vandinho, Luis Aguiar (Lima, m.56); Leandro Salino, Alan, Paulo César; Matheus (Elton, m.75).
0.- Sevilla: Palop; Dabo, Fazio, Escudé, Navarro; Jesús Navas, Zokora, Renato (Cigarini, m.83), Diego Capel (Perotti, m.69); Kanouté (Negredo, m.79) y Luis Fabiano.
Goles: 1-0, min. 62, Matheus;
Arbitro: Wolfgang Stark (Alemania), que amonestó a Miguel Garcia, Paulo César, Diego Capel, Fernando Navarro y Escudé.
Incidencias: Ida de la ronda previa de acceso a la Liga de Campeones disputada en el estadio AXA de Braga, en el norte de Portugal, ante unos 20.000 espectadores.