El día que «La Roja» vació las calles

El partido de ayer trastocó las urgencias hospitalarias, el tráfico, el consumo de agua o los usuarios de biblioteca

CONSUMO DE AGUA. El descanso y el final del partido marcaron el máximo nivel de consumo de agua en toda la región
CONSUMO DE AGUA. El descanso y el final del partido marcaron el máximo nivel de consumo de agua en toda la región

Madrid- Madrid desierto. De cuatro a seis de la tarde, las calles de la capital se convirtieron en el mítico fotograma de «Abre los ojos», la película de Alejandro Amenábar en la que Eduardo Noriega pasea totalmente sólo por la Gran Vía. Durante estas dos horas, miles de madrileños «paralizaron» su rutina diaria y se dedicaron a animar a «La Roja» desde bares, restaurantes, pantallas públicas, casas particulares o incluso desde el trabajo, ya que fue prácticamente misión imposible descubrir alguna pantalla de cualquier oficina que no sintonizara ayer el España-Suiza. Los que no disponían de televisor y les tocaba trabajar tampoco se perdieron el estreno de la Selección en el Mundial de Sudáfrica y siguieron minuto a minuto el esperado encuentro desde cualquier emisora de radio. Además, el ritmo de trabajo se redujo ayer en casi todos los comercios y servicios públicos de la capital. Por ejemplo, el gremio de taxistas, que durante estas dos horas de «paro general» a causa del partido, registraron un 50 por ciento menos de clientes de lo habitual. Así lo confirmó ayer Radio Teléfono Taxi, la mayor flota de taxis de la Comunidad, que recibió la mitad de llamadas que cualquier otro día de la semana a esas horas.Si los madrileños no cogían taxis, el transporte público tampoco se libró de la «sequía» de madrileños. Aunque lógicamente había usuarios, según Metro de Madrid, de 16:00 a 18:00 horas el número de viajeros descendió un 13 por ciento en comparación con la semana anterior. Si el pasado miércoles, en esa franja horaria, hubo 230.000 usuarios, ayer, durante el mismo tramo, la cifra descendió a 200.000. Todos querían llegar a tiempo a ver el debut de la Selección en el que todos esperan que sea «el Mundial». Seguramente por eso, de tres a cuatro de la tarde, es decir, justo la hora antes de que empezase el partido, se registraron un 11 por ciento más de usuarios en el suburbano que el miércoles pasado.Y es que, los que pudieron permitírselo, pidieron salir un poco antes del trabajo para llegar a casa a tiempo. Así, la hora punta de vuelta a casa se adelantó y cerca de las cuatro de la tarde las salidas de Madrid estuvieron más congestionadas de lo habitual. Según fuentes municipales, en los minutos previos al partido el tráfico se incrementó un 9,37 por ciento en el centro y un 13 por ciento en la M-30 con respecto a otro miércoles cualquiera. Y, por supuesto, también a la inversa. Durante el partido el tráfico descendió un 15,7 por ciento en la capital y un 17,5 por ciento en la M-30.Pero más curioso que el tráfico son los datos que ofrece la centralita de Emergencias 112. Durante el partido el número de llamadas recibidas descendió en un 14 por ciento con relación a la misma franja horaria del pasado miércoles, 9 de junio. Concretamente, según Emergencias Comunidad de Madrid 112, entre las 16:00 y las 18:00 horas de ayer se registraron 724 llamadas al teléfono unificado de emergencias, mientras que el miércoles pasado fueron 839. Puede ser que animar a la Selección Española sea una buena terapia ya que tampoco se registraron demasiadas urgencias en los hospitales públicos de la Comunidad. Hasta las puertas del Gregorio Marañón o del 12 de Octubre llegaron «muchas menos ambulancias» de lo normal.«La ventanilla ha estado más ligera de lo normal, aunque para lo que ha hecho España», comentaban desde Urgencias de La Paz. Ana, desde el mismo servicio del hospital Ramón y Cajal también aseguró ayer que de cuatro a seis de la tarde hubo «tranquilamente la mitad» de entradas que cualquier otro día similar.Otros que tampoco quisieron perderse a «La Roja» fueron los estudiantes madrileños. Si bien es verdad que cualquier excusa es buena para ponerse delante de cualquier televisor antes que frente a los apuntes, los universitarios, en plena época de exámenes finales de junio dejaron vacías las bibliotecas. «Cualquier otro día es prácticamente imposible coger sitio y hoy había dos personas», asegura Lola de la biblioteca municipal de San Blas. «Pensábamos que se habían tomado le día libre pero han venido en avalancha después del partido», explicaron en la de Carabanchel.Pero para dato sorprendente, el que aportó ayer el Canal de Isabel II. En el gráfico superior se pueden apreciar claramente los picos del consumo de agua ayer en la Comunidad de Madrid. Todos aprovecharon para ir al baño –y tirar de la cadena– durante el descanso del encuentro y justo cuando finalizó, a las 17:45 horas.Y, los que claramente sufrieron la ausencia casi total de madrileños en la calle fueron los comerciantes. Ayer fue la tarde perfecta para ir de compras sin aguantar colas interminables en los probadores o en las cajas de pago. Así, la empleada de una conocida firma de ropa de Goya asegura que de 16:00 a 18:00 horas «en la sección de caballeros no había un alma». Lo mismo ocurrió los comercios del centro que, poco después de que el árbitro pitara el final del partido, los clientes acudieron en avalancha a comprar.Sí disfrutaron de la «pasión roja» los hosteleros de la región. Y es que la mayoría de los madrileños ayer escogieron disfrutar del encuentro en compañía. Bares, cafeterías, restaurantes y locales de copas, adaptaron sus horarios para que los clientes acudieran a ver a la Selección a su local. Muchos habían colgado bien visible el cartel «Mundial de Sudáfrica» para que no cupiera duda de que sintonizarían el partido a las cuatro en punto de la tarde.