Brasil-Chile: El peso de la historia

Brasil, siempre favorito, pretende romper la pizarra de Bielsa sin la angustia de España. Regresan Kaká y Robinho. Chile cree en milagros

Kaká y Robinho bromean con sus compañeros durante el último entrenamiento
Kaká y Robinho bromean con sus compañeros durante el último entrenamiento

El fútbol tiende a ser un deporte cada vez más físico y táctico. Pocos equipos, por no decir ninguno, sobreviven exclusivamente del talento natural de su jugadores. A base de sacrificio, de garra y de correr más que el rival, las fuerzas se igualan. Y si con todo eso no basta, hay entrenadores que buscan otras argucias porque al final, dicen, lo que cuenta por encima de todo es ganar. Antes de jugar un partido sólo hay que buscar las razones para que la balanza se equilibre. Todo eso está muy bien, pero hoy, en el Ellis Park de Johannesburgo, la historia y la realidad dicen que Brasil es favorita. La pentacampeona del mundo siempre lo es y ante la mejor Chile de los últimos lustros, también. No ha hecho falta que muestre su mejor versión. Los genios aparecen en los grandes momentos y, por ahora, con coletazos de inspiración le resulta suficiente. Para la selección de Dunga, la fase previa ha servido de calentamiento. Ya no practica el «jogo bonito» de otrora, pero ha ganado en solidez y en temperamento. Incluso se permitió el lujo de reservar jugadores ante Portugal. Y es que ahora, en los octavos, empieza su verdadero Mundial. Para Chile sucede todo lo contrario. Suráfrica le permite enseñar a una nueva y brillante generación liderada por Marcelo Bielsa de la que el aficionado español tiene muy frescas sus virtudes. «Es diferente, rápida, competitiva, tiene la mentalidad de su entrenador», afirma Dunga.Cuando el seleccionador argentino coloca sus piezas en el tablero lo hace con la intención de robar el balón lo más cerca de la portería rival y atacar. Por todo ello, existe el convencimiento en el país andino de que todo es posible. «No sería una sorpresa eliminar a Brasil», asegura Iván Zamorano, el delantero referencia de esa otra hornada que se estrelló en Francia'98 con la «canarinha». Allí, en tierras galas, Dunga era el capitán de la «seleçao» y Chile regresó a casa con cuatro goles en el saco. El mismo número de goles que encajó en casa en 1962, ya en semifinales. Las bajas de Waldo Ponce y Gary Medel preocupan a Bielsa. Los pilares de su defensa cumplen ciclo de amonestaciones. El vetarano Pablo Contreras y Gonzalo Jara serán los recambios. Una pésima noticia cuando Kaká, Robinho, Elano y Luis Fabiano amenazan con su movilidad, aunque no la única. Estrada, expulsado contra España, también es baja, en el centro del campo, donde Bielsa al menos recupera a Carlos Carmona, su pivote defensivo titular, y también a Matías Fernández, que podría volver a la mediapunta.La principal incógnita del once chileno radica en la delantera. Suazo no se ha recuperado al cien por cien. Si finalmente apuesta por el «Chupete», Jorge Valdivia podría empezar el partido desde el banquillo.Muchos menos problemas tiene Brasil. Dunga recupera a Kaká tras cumplir el partido de sanción que le costó su absurda expulsión frente a Costa de Marfil. De los pases del madridista depende Luis Fabiano, el clásico delantero que se aburre si no entra en contacto con el balón hasta el punto de cogerle asco al partido. Elano y Robinho regresan también a la titularidad, dudosa para Felipe Melo. El centrocampista de la Juve sufrió una torcedura del tobillo izquierdo ante Portugal, pero ayer se ejercitó con normalidad. Si no evoluciona bien en las próximas horas, Josué acompañará a Gilberto Silva.La historia dice que pasará Brasil. Por si acaso, Robinho saca el capote: «Podemos ganar a cualquier equipo, pero también perder».