Asia

Alarma navideña por MARTÍN PRIETO

Hemos descubierto lo que los estadounidenses ya sabían hace tiempo: que cualquiera puede ser presidente y que se puede vivir sin él. Ya somos como los EE UU, sólo que en Estado de Alarma

MÁS TRABAJO PARA CARITAS Y LOS COMEDORES SOCIALES: El Gobierno ha decidido que la crisis no la paguen los más culpables, sino los más débiles y ha dejado sin dinero a quien no tiene trabajo
MÁS TRABAJO PARA CARITAS Y LOS COMEDORES SOCIALES: El Gobierno ha decidido que la crisis no la paguen los más culpables, sino los más débiles y ha dejado sin dinero a quien no tiene trabajo

Acuenta de Harry S. Truman, simpático camisero de Missouri que mamporreaba el piano para entretener a su nieta, la Prensa coincidió en que cualquiera podía ser presidente de EE UU. Como vicepresidente de Franklin Deleanor Roosevelt no fue informado que en Álamo Gordo se había probado con éxito una bomba atómica, y la inteligente y lésbica viuda, Eleonor, tenía más influencia política que él. David D. Eisenhower, colmada su carrera militar y, cardiópata, jugaba al golf en la Casa Blanca y permanecía más tiempo en el rancho de Camp David que en el despacho oval, con lo que los periódicos, siempre malévolos, estimaron que EE UU podía vivir sin Presidente. Al contrario de Cagliostro, que salía al mismo tiempo por todas las puertas de Basilea en su carruaje tirado por caballos blancos, el presidente Zapatero ha entrado en una fase «poltergeist», paranormal, en la que aparece o desaparece en los momentos en que más debería estar presente, conjugando los dos supuestos americanos: cualquiera puede presidir el Gobierno español y España puede vivir perfectamente sin presidente.

En Grecia van a tener que vender el Partenón para pagar el rescate y en Irlanda hacerse abstemios para llegar a fin de mes, pero en la Unión Europea sólo España ha suspendido garantías constitucionales. En América, Cuba y Venezuela viven bajo el arbitrismo. En Asia, China o Birmania están sentados sobre las bayonetas, que, como decía Napoleón, sirven para todo menos para eso. Salvo en Afganistán en llamas, hasta en Irak e Irán están vigentes teóricas cartas. África es relativa, pero en los Grandes Lagos ensangrentados o en Burkina Faso, donde se pagan los rescates de Al Qaida, rigen derechos civiles. Haciendo memoria histórica, Franco declaró el Estado de Excepción en 1958, 1969 y 1970, y no cuando asesinaron a su presidente Carrero Blanco, en 1973.

Este Gobierno no es que tenga tics autoritarios, es que no es capaz de garantizar el tráfico aéreo ni con Estado de Sitio, ni en Navidades ni en verano. Un patético ministro de Fomento, el bachiller Blanco, no ha sugerido ninguna solución a lo que no es más que un conflicto laboral y se ha limitado a demonizar a los controladores en el convencimiento de que la opinión pública les aborrece. No es el huevo, es el fuero, y merecemos que el presidente se materialice y nos explique por qué ha aplicado el artículo 116.2 de la Constitución, destapando la ominosa Ley Orgánica 4/1981 que autoriza hasta el trabajo forzado. A los controladores, que les lleven a los peñones de Alhucemas, pero que no prorroguen una Alarma que es una mosca en el vaso de leche de los 198 países de la Tierra, esa que se lleva el viento según el lirismo de Zapatero. Éste es el «Prestige» aéreo de un PSOE al que le sobran las tres últimas siglas.

426 EUROS

Con la ayuda políticamente remunerada de nacionalistas vascos y canarios el Gobierno ha suprimido la subvención de 426 euros a los parados de larga duración sin ningún tipo de prestación social. Que Caritas vaya ampliando sus comedores para este colectivo, que no está muerto sino mal enterrado. No sólo es un raspón en el déficit, sino la prueba del talante de la señora Salgado y de su jefe. Mi querido amigo Jerónimo Saavedra, ex ministro de Justicia y alcalde de Las Palmas, se ha indignado con el ahorro de estos euros aunque lo haya aprobado el Gobierno de su partido. Dice Zapatero que el desempleo no le deja dormir; será por eso que parece padecer narcolepsia y se está inyectando Valium en vena para despejarse. Que los ex altos cargos se ajusten a los 426 euros. Este recorte debe ser el preámbulo de la eutanasia.