«Que viene el lobo» 40 años después

Aparecen ejemplares de este animal en la zona de Somosierra

La indemnización por los ataques podrían oscilar   entre 100 y 1.000 euros, en función del animal atacado
La indemnización por los ataques podrían oscilar entre 100 y 1.000 euros, en función del animal atacado

MADRID- Rememorando la advertencia que recogía la serie documental de Félix Rodríguez de la Fuente, la sierra de Madrid ya está avisada sobre el retorno del lobo. Aquel ancestral «¡Que viene el lobo!» está detrás de la orden que la Comunidad de Madrid prepara –y que aprobará en las próximas semanas–, tras confirmar la presencia del «canis lupus signatus» –su nombre científico– en la región tras 40 años de ausencia.Técnicos de Medio Ambiente constataron por primera vez de manera oficial a finales del año pasado la presencia de dos lobos merodeando por Somosierra. Los depredadores provenían concretamente de Segovia. Eran ejemplares marcados por los técnicos de la Junta de Castilla y León en esas fechas, según informaron a Europa Press fuentes de la Consejería de Medio Ambiente.Aunque el lobo ha pasado la frontera madrileña, aún no existen manadas, ni poblaciones estables ni mucho menos ataques a cabezas de ganado. No obstante, las mismas fuentes señalaron que el departamento que dirige Ana Isabel Mariño está elaborando una orden de ayudas económicas a ganaderos ante posibles ataques futuros.Las compensaciones económicas aún no están fijadas, pero se estudia que se situarían entre los 100 y los 1.000 euros, dependiendo de si son cabras, ovejas, caballos o vacas. En Castilla y León los pastores reciben también una compensación por res muerta. Para percibir la subvención los ganaderos han de tener una póliza de seguro y acreditar que el ataque ha sido producido por un lobo.La Consejería también recuerda la prohibición de cazar lobos, una especie en peligro de extinción. En casi toda Europa el lobo cuenta con protección plena. Entre Zamora y Galicia, donde proceden los ejemplares que llegan a Madrid, viven entre 1.500 y 2.000, y es Asturias donde la especie está experimentando un auge más importante, ya que en esta comunidad está prohibida la caza. El lobo ibérico ha consolidado desde hace varios años su presencia en Castilla y León desde uno de los últimos reductos, en los que pudo sobrevivir a su pasada etapa en peligro de extinción, la sierra de la Culebra de Zamora.Tras sortear el río Duero, llegó a la provincia de Valladolid, y luego a Avila, Segovia y más recientemente a Guadalajara. En este último itinerario pasa irremediablemente por la región madrileña, y desde 2008 varios grupos de personas los han visto, aunque todos coinciden que todavía no hay ningún grupo firme y asentado en algún punto de la Comunidad.