«Que cambien la ley»

Más de 40.000 personas arroparon ayer en Sevilla a la familia de Marta del Castillo, en el tercer aniversario de su muerte, para rechazar la sentencia judicial

Sevilla- Entre la indignación, la rabia y el dolor se manifestaron ayer miles de personas en toda España y en el extranjero para pedir justicia por la muerte de Marta del Castillo y para que el Gobierno endurezca las penas y reforme la ley del menor, en el tercer aniversario de la muerte de la joven sevillana. La más multitudinaria se celebró en Sevilla, donde unas 40.000 personas acompañaron a la familia desde la Plaza Nueva, sede del Ayuntamiento, hasta la Audiencia Provincial, tribunal responsable de la sentencia que ha sido criticada duramente por la familia.

La marcha organizada por la Plataforma Marta del Castillo arrancó a las 18:00 horas y tuvo la presencia del alcalde de la ciudad, Juan Ignacio Zoido, que no tenía previsto acudir pero que cedió ante la petición expresa de Antonio del Castillo y Eva Casanueva. Tampoco faltaron a la cita Juan José Cortés, padre de Mari Luz, María del Mar Bermúdez, madre de Sandra Palo, y agrupaciones de afectados de Ciudad Real, Almendralejo (Badajoz), Valencia y de pueblos aledaños a la capital andaluza.

Durante todo el recorrido, las calles estuvieron abarrotadas de personas que no pararon proferir gritos de repulsa contra la sentencia. «No hay justicia en España», «Marta, Sevilla no te olvida», «¡Que cambien la ley!» o «¿Dónde está Marta?», fueron las más coreadas. A medida que avanzaba la protesta, los ánimos se iban encendiendo. La tensión se palpaba en el ambiente. Los gritos de apoyo se tornaron en frases más contundentes contra los implicados: «Asesinos», «hijos de puta» seguidos de aplausos de todos los asistentes.
Momentos de tensión

En la Avenida de la Constitución, junto a la Audiencia Provincial, la aglomeración de público provocó momentos de mucha tensión, que no pasaron a mayores. A las puertas del tribunal, uno de los integrantes de la Plataforma Marta del Castillo leyó un comunicado muy crítico con el sistema judicial. «No todos son iguales ante la Ley. Reclamamos un endurecimiento de las penas y un cambio en la ley del menor». El juez del «caso Marta del Castillo» también fue duramente criticado: «Ha creído más a los asesinos que a las pruebas y los testigos en la fase de instrucción». Para finalizar, dijeron que «la Justicia no ha condenado a los imputados, pero la sociedad sí los va a despreciar de por vida hasta que se mueran. ¿Cuántas Martas tienen que morir?». En ese instante, los asistentes volvieron a corear «Aquí no hay justicia, esto es una mafia», «cadena perpetua». Finalmente, recordaron los tres años que han pasado desde la desaparición y muerte de Marta y le lanzaron un mensaje «allá dónde esté» e insistieron en pedir a Carcaño que diga dónde está el cuerpo porque «hasta que no lo encuentren la familia no podrá descansar».

El abuelo de Marta, José Antonio Casanueva, que no ha parado de buscar a su nieta desde el 24 de enero de 2009, hizo una mención especial a todos los que han participado en las labores de búsqueda y a los que les han apoyado en todo este tiempo. Casanueva destacó la marcha celebrada en Múnich, donde él trabajó y donde nacieron dos de sus hijos.

Por su parte, Eva Casanueva dijo que «me alegro de estar aquí, porque esto significa que tengo el apoyo de Sevilla. Ésta es la voz del pueblo, a ver quién puede callar esto».

Antonio del Castillo, visiblemente emocionado, cerró la marcha con su intervención, en la que insistió en el endurecimiento de las penas y atacó al juez: «No se han tenido en cuenta las pruebas. Tienen que distinguir entre los buenos y los malos».


«Los abogados nunca nos han cobrado»
Desde hace unos días, una cuenta en el BBVA recoge dinero para seguir adelante en los tribunales. «El pueblo se ha volcado con nosotros», comenta la coordinadora de la plataforma Marta del Castillo, que recuerda que hay personas que no tienen escrúpulos para aprovecharse de esta tragedia. Se refiere a la proliferación de «falsas huchas» en Madrid, que nada tienen que ver con la familia. Antonio del Castillo explicó que sus abogados nunca les han cobrado y que la cuenta es para pagar a «procuradores y los gastos derivados» en el caso de que tengan que pedir justicia fuera de España. Preocupado por la transparencia, anunció que todo será supervisado por un auditor. En la imagen, el abogado de los padres de Marta, José María Calero.