Moscú

Mas se llevó a 14 altos cargos a su viaje a Rusia por la independencia

El organizador, Enrique Lacalle, obvia el mensaje soberanista y le agradece que fuera al foro empresarial

Este elegante hotel de Moscú, construido entre 1953 y 1957, es un fiel reflejo de la arquitectura soviética del Neoclasicismo
Este elegante hotel de Moscú, construido entre 1953 y 1957, es un fiel reflejo de la arquitectura soviética del Neoclasicismolarazon

Barcelona- El viaje a Moscú del presidente de la Generalitat está levantando una gran polvareda en la clase política catalana, la segunda en una semana en la que la Junta Electoral Central ya ha obligado al Gobierno encabezado por Artur Mas a retirar la campaña institucional para promocionar el voto el 25 de noviembre donde utilizaba la manifestación independentista en la Diada.

Realizar un viaje el mismo mes en que se celebran las elecciones y, sobre todo, el uso político que Mas ha hecho de la visita al Fórum Empresarial Cataluña-Rusia han provocado un reguero de críticas, especialmente del PP, puesto que, entre otros, su equipo silenció en la inauguración al delegado especial del Gobierno en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, Jordi Cornet.

Se da la circunstancia de que el Consorcio era el organizador del foro, junto con el Barcelona Meeting Point, pero los discursos de apertura los realizaron Mas y el presidente en funciones de la Cámara de Comercio de Moscú, Georgiy G. Petrov, cuando estaba previsto que intervinieran hasta ocho personas, entre ellas Cornet, también secretario general de los populares catalanes.

La cúpula del PP catalán no escondió ayer la indignación por el uso que Mas ha hecho de la visita empresarial a Rusia, donde argumentó que «una Cataluña soberana será económicamente más dinámica y atractiva para las inversiones extranjeras». La candidata, Alicia Sánchez-Camacho, denunció que Mas ha utilizado el viaje «con carácter partidista y para hacer campaña electoral». «Todo lo que sea potenciar la capacidad exportadora de las empresas es positivo y captar inversiones extranjeras es también muy importante», pero sin hacer un «uso electoral». No obstante, el presidente del comité organizador, Enrique Lacalle, obvió ayer el revuelo político y la indignación de su partido, y apostó por resaltar en el balance que «hemos dado un buen servicio ayudando a incrementar las relaciones entre Cataluña y Rusia, ayudando a fomentar la presencia de empresas catalanas en Rusia reforzando nuestra imagen». El empresario y ex político Enrique Lacalle, que en su día encabezó el Consorcio de la Zona Franca, agradeció el apoyo recibido de «la Generalitat de Cataluña y todos sus organismos», además del Gobierno.

Consorcio y BMP llevaban más de un año preparando este encuentro, que Mas fue invitado personalmente por Lacalle a inaugurar oficialmente el día de Todos los Santos. Se desplazó la jornada anterior a la capital rusa. Le acompañaban su esposa, Helena Rakosnik (que pagó su viaje), y los consejeros de Empresa y Ocupación, Francesc Xavier Mena, y Cultura, Ferran Mascarell. La amplia comitiva incluye a diez altos cargos del Govern, además del fotógrafo oficial del presidente de la Generalitat, el director general del gabinete de Relaciones Externas y Protocolo de la Generalitat, el director de la oficina del presidente catalán y su director de comunicación. Más allá de los consellers y el equipo que viaja habitualmente con Mas, acudieron también la subdirectora general de Relaciones Exteriores, el director del Incasol, el delegado en las Tierras del Ebro o la directora general de Turismo. Fuera del Govern, Mas contó con los presidentes de las cuatro diputaciones, además de cuatro alcaldes de localidades gobernadas por CiU. En total, la comitiva de las administraciones catalanas rozó la treintena de personas.

Mas voló en una aerolínea de bajo coste, en este caso Vueling. En Rusia, se alojó en el mismo hotel en el que se realizaba el foro empresarial –Radisson Royal Hotel Moscow, de la cadena Radisson–, pero su agenda fue más allá de dar apoyo a las 119 empresas que participaban en el evento. Dado el elevado coste de la misión, cada empresario pagaba su participación, viaje y estancia, como también la Generalitat.

 

Un lujo cinco estrellas
Líder mundial en hoteles de negocios de lujo. Ésta es la carta de presentación del Radisson Royal Moscow, el hotel elegido por Artur Mas y su séquito para alojarse durante su estancia en Moscú. Sus 497 habitaciones de lujo, Spa, una galería propia de boutiques y joyerías de firma... son todo un reclamo.

l Precio habitaciones: entre 273 y 619 euros la noche, en función de la estancia elegida y la temporada. La suite cuesta 1.600 euros.
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