Sonsoles Suárez : «Mi padre no irá a mi boda pero mi hermana sí estará»

La hija del ex presidente del Gobierno habla con LA RAZÓN mientras ultima su inminente enlace con Paulo Wilson

Prudencia. Incluso solemnidad. Es lo que transmite Sonsoles Suárez con sus palabras, sus gestos. Su mirada. Quizá por el papel institucional que siempre ha jugado su familia y por la quietud que impregnan los baches por los que ha atravesado y atraviesan. Por eso, su gesto de felicidad es contenida. «Estoy feliz. Antes, durante y después de la enfermedad y los demás acontecimientos que he vivido, siempre me he sentido una mujer afortunada», asegura a LA RAZÓN la hija pequeña del ex presidente del Gobierno, de 44 años, que se casará antes de que finalice el mes de mayo con el músico y compositor mozambiqueño Paulo Wilson, de 37. «Será una boda civil en Madrid, muy íntima, en la que estará un círculo pequeño de familiares y amigos. Se trata de que disfrutemos: es lo que estoy buscando. Por eso tendremos hasta música en vivo», comenta Sonsoles. «Mi padre no podrá acompañarnos. Sin embargo, Laura –su hermana, intervenida hace unas semanas de un tumor en el pecho– no faltará». Y aunque se especula con la posibilidad de que haya una exclusiva de por medio, ella prefiere guardar silencio sobre esta cuestión.

Retraso burocrático
No en vano, la discreción siempre ha sido una de las máximas que han primado en cada uno de sus movimientos: durante su trabajo al frente de «Espejo Público» en Antena 3, su enfermedad, así como con la relación que desde hace doce años mantiene con el mozambiqueño. Se conocieron en el país africano cuando ella decidió poner tierra de por medio tras su separación de Pocholo Martínez Bordiú, con quien se casó en 1992, un matrimonio que se rompió dos años después. El nieto de Franco ha reconocido en más de una ocasión que Sonsoles ha sido la mujer de su vida: «Es parte de mi felicidad y lo ha sido siempre», afirma. «No acababa de encajar en su forma de ver la vida. Además, en la familia de ella, Pocholo nunca estuvo bien visto», aseguran a LA RAZÓN quienes compartieron con ellos aquella época.

En esta mirada atrás también aparece el cáncer, que acabó con la vida de su madre, Amparo Illana, en 2001 y tres años después con la de su hermana Mariam, al que ahora se enfrenta con valentía Laura y que la propia Sonsoles venció ahora hace ocho años. «Afortunadamente, tenemos la capacidad de olvidarnos un poco de lo malo, pero sí, he aprendido de la enfermedad. Te ayuda a valorar el día a día y a ser fuerte», comenta Sonsoles. Con esta fortaleza que parece formar parte del ADN de los Suárez ultima los detalles del enlace que estaba previsto para hace un año aproximadamente, pero se vieron obligados a retrasarlo, no tanto por la delicada salud de Adolfo Suárez, como por las gestiones burocráticas necesarias para contraer matrimonio con un extranjero. Durante todo este tiempo, el diseño inicial del traje, elaborado por Rosa Clará, no ha sufrido ningún cambio. «Es perfecto. Llevo el vestido más bonito que podía imaginar. Susana Uribarri –su representante y amiga– me ha ayudado muchísimo, y Rosa Clará y su equipo se han volcado conmigo», explica sin soltar pista alguna de cómo será. «No voy a contar nada del vestido, tampoco sé cómo irá Paulo».

«Sonsoles ha dejado un buen sabor de boca en nuestra casa espectacular y una química especial, porque es una mujer única y ha transmitido algo que no sé lo que es, pero todos los que hemos estado a lo largo del proceso de elaboración del vestido con ella nos hemos quedado impresionados», comenta la diseñadora.


De la pasión por la televisión al amor mozambiqueño
Cuando rompió con Pocholo, Sonsoles dejó la televisión y se puso al servicio de la Fundación CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) en Mozambique. Allí conoció a Paulo Wilson, hijo de uno de los músicos más populares del país, Joao Paulo. «No tengo pensado volver a la televisión ni siento nostalgia. Tengo a muchos compañeros de entonces que continúan y guardo un gran recuerdo, pero creo que hay que dar paso a otra generación», señala ahora Sonsoles.


Mujeres valientes
La enfermedad ha planeado en el día a día de las mujeres de la famlia Suárez durante las dos últimas décadas. Un via crucis al que se han enfrentado con la máxima dignidad y discreción con la que acompañan al patriarca desde que en 2003 dejara de asistir a actos públicos por el Alzhéimer que padece.
1.- La primogénita del ex presidente, Mariam Suárez, falleció en 2004 después de 11 años de lucha contra el cáncer.

2 .- Cuando Mariam apenas asimilaba su diagnóstico, su madre, Amparo Illana, conocía que sufría uno de mama. Falleció en 2001.

3.- Sonsoles, la periodista de la familia, venció su batalla contra el cáncer en 2004. Le fueron extirpados los dos pechos y se sometió a quimiotera. Tras superarlo, decidió romper con su vida en España.

4.- Laura Suárez tuvo que ser intervenida el pasado 20 de abril, después de que se le detectara un tumor. En palabras de la propia Sonsoles, «todo ha ido bien» y se recupera según lo previsto.