GPS sismómetros y boyas: así funciona la primera vacuna anti-tsunamis

Seis años después del desastre de Indonesia, científicos alemanes concluyen el sistema de alerta temprana de maremotos.

GPS, sismómetros y boyas: así funciona la primera vacuna anti-tsunamis
GPS, sismómetros y boyas: así funciona la primera vacuna anti-tsunamis

El 26 de diciembre de 2004, un tsunami dejó en un abrir y cerrar de ojos 186.983 muertos y 42.883 personas desaparecidas en las costas del Índico, según el último recuento oficial de Naciones Unidas. Seis años después está listo, por fin, el primer "escudo"construido para evitar que semejante desastre se vuelva a producir.Este innovador método, denominado Sistema alemán-indonesio de Alerta Temprana contra los Tsunamis en el Océano Índico (Gitews, en inglés), tiene como primer mandamiento un objetivo impensable hasta ahora: generar una alerta de tsunami general apenas cinco minutos después de que se produzca el terremoto submarino, un tiempo suficiente para garantizar que la mayor parte de la población de la costa se pondría a salvo.¿Cómo funciona el Gitews? Para empezar, los científicos han ideado una "red de información"compuesta por 300 estaciones construidas en Indonesia durante los últimos seis años, y formadas por mareógrafos, sismómetros, GPS y sistemas de boyas. Con ello se crea un detallado mapa que alerta de la más mínima alteración nada más producirse.Las pruebas realizadas hasta la fecha con este sistema, que pasará a depender exclusivamente del Gobierno indonesio a partir del próximo 31 de marzo, han sido altamente esperanzadoras. Por el momento ha detectado cuatro tsunamis, y en todos los casos ha funcionado correctamente el sistema de alerta.Entrenar a la poblaciónUna vez que se dispone de la técnica adecuada, el problema surge ahora en la forma en la que se lleva a la práctica la alerta. De hecho, los expertos advierten de que aún hay muchas zonas costeras en las que, pese a la experiencia de hace seis años, la población no está lo suficientemente entrenada sobre cómo actuar ante una ola gigante.El "manual de instrucciones"ante una situación de alarma de este tipo va desde organizar una ruta de evacuación que lleve a la población a los terrenos más elevados hasta garantizar que todos los habitantes y turistas de la zona costera conocen los síntomas de este fenómeno, como un aumento o descenso repentino del agua y ruidos procedentes del interior del mar. Además, se recuerda que es extremadamente peligroso volver a la orilla tras la primera ola, porque generalmente viene seguida de más réplicas. Conmocionado por la tragedia y por la enorme cantidad de víctimas de su país que causó el tsunami de 2006, el Gobierno alemán se puso a trabajar justo después del desastre en la elaboración de este sistema anti-tsunamis, en el que ha invertido 45 millones de euros, según Scitech-news. Impedir un terremoto submarino y la posterior ola gigante es imposible, pero reducir al máximo sus consecuencias está al alcance de la mano. El Gitews tiene ahora la palabra.