Asia

Noda ordena a su Gabinete que haga «todo lo posible» para proteger a los japoneses que viven en China

El primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda, ha ordenado a su Gabinete que haga "todo lo posible"para proteger a los ciudadanos japoneses que viven en China, en el marco de la escalada de tensión provocada por la disputa por la soberanía de las islas Senkaku/Diaoyu.

En una entrevista concedida este domingo a la televisión pública NHK, Noda ha revelado que se ha reunido con el alto funcionario Toshiroh Yonemura y con el viceministro de Exteriores, Chikao Kawai, dos de los miembros del equipo gubernamental que se está encargando de gestionar la crisis con China, y les ha ordenado hacer "todo lo posible"para proteger a la comunidad nipona.
Además, el mandatario ha adelantado que presentará una queja formal al Gobierno chino y le urgirá a cumplir su obligación internacional de garantizar la seguridad de los ciudadanos extranjeros que se encuentran en su territorio, en este caso de los de nacionalidad japonesa.
El 'premier' ha explicado que ello es necesario debido a las numerosas protestas antijaponesas que se han celebrado en los últimos días, después de que el Gobierno anunciara la compra de tres de las cinco islas que forman el archipiélago Senkaku, por su nombre en japonés, o Diaoyu, como se le conoce en China.

Este domingo se han celebrado manifestaciones antijaponesas en al menos 85 ciudades chinas. La más numerosa y violenta ha tenido lugar en Pekín, donde cientos de personas se han concentrado frente a la Embajada japonesa y han tirado huevos y botellas de plástico a la fachada, obligando a desplegar a un millar de uniformados para proteger la sede diplomática.
Mientras, en la ciudad de Guangzhou, ubicada en la provincia de Guangdong, decenas de personas se han concentrado frente al consulado japonés y han protagonizado una sentada de protesta que ha durado más de nueve horas.

Además, los funcionarios japoneses han denunciado muestras de hostilidad contra la comunidad nipona en China. Así, aseguran que los taxis y restaurantes se niegan a atender a ciudadanos japoneses y que muchas empresas chinas están pensando en despedir a sus empleados japoneses.

Las autoridades japonesas temen que las protestas se multipliquen el próximo 18 de septiembre, cuando se cumple el 81 aniversario del llamado incidente de Manchuria, que llevó a la invasión japonesa del territorio chino. De forma preventiva, las escuelas niponas de Pekín
y Guangzhou permanecerán cerradas lunes y martes.

Así las cosas, la Embajada y los consulados de Japón han enviado correos electrónicos a los nacionales que residen en China para pedirles que ejerzan "la máxima precaución"mientras dure la oleada de manifestaciones antiniponas.