«No ha cambiado lo que quiere el paciente sino el cómo lo quiere»

La Clínica Planas, referente en cirugía estética, celebra su 40 aniversario

«No ha cambiado lo que quiere el paciente, sino el cómo lo quiere»
«No ha cambiado lo que quiere el paciente, sino el cómo lo quiere»

Barcelona- ¿Cuál fue la primera intervención que se hizo en la clínica?
- Yo tenia nueve años así que no recuerdo con exactitud pero seguramente fue una operación de cirugía reconstructiva. Piense que cuando se fundó la clínica en el año 71, el 97 por ciento de la cirugía que se hacía era reconstructiva: malformaciones congénitas, quemaduras, reconstrucción de mano traumática... realmente era novedad porque la trajo mi padre de Estados Unidos. A medida que pasaron los años se fueron creando técnicas de cirugía estética. Y, sobre finales del 80, hubo la el «boom». La primera generación de cirujanos plásticos, de la que formó parte mi padre, fueron los responsables de crear esas técnicas. No sólo en cirugía sino también en medicina estética como el botox, el láser, técnicas.

- ¿Cómo han cambiado los gustos estéticos del paciente en estos 40 años?
- Umberto Eco, en un libro sobre la belleza, explica que la época de los 90 fue el mercado de la belleza, la esquizofrenia por el cambio de patrón de belleza. Siempre ha habido cambios a lo largo de los siglos pero no tan rápidos. Y, eso traducido a la cirugía estética quiere decir que, por ejemplo, los labios gruesos de los 90 no se aceptan hoy o que el volumen de mama ha ido variando. Ha cambiado el cómo se quiere pero no lo que se quiere.

- ¿Y el paciente?
- Antes el 90 por ciento eran mujeres y ahora ha aumentado mucho el número de hombres que acude a la consulta. El 30 por ciento de la cirugía estética es del pecho pero si sacamos este aspecto, está bastante igualado.

-¿Se ha democratizado la cirugía estética?
- Por supuesto. Una vez la gente ve que los resultados son buenos pierde el miedo que son tres fundamentalmente: a la anestesia, al «¿cómo quedar?» y al «¿qué van a pensar de mí?». Los dos últimos prácticamente ya no existen y sólo queda el miedo a la anestesia que se supera con ilusión.

- ¿La crisis ha afectado a esta rama de la medicina?
- Sí la hemos notado, sobre todo en 2009.

- ¿Como se ha avanzado la clínica a los cambios de patrones y las nuevas necesidades?
- En cuanto a lo primero adaptándonos a lo que quiere la gente porque la técnica es la misma. Lo más difícil fue dar el salto de la medicina galénica a la supraespecializada. Cuando abrimos, en los 90, en la unidad de láser sólo había uno y que servía sólo para sacar arrugas, ahora tenemos 20 y cada uno se utiliza para una cosa. El cirujano estético sintió en un momento dado que le abordaba una ola tan inmensa de conocimiento y ciencia que no podía abarcarla sólo y dio el gran paso del médico que lo hace todo a la supraespecialista. Es lo que nos diferencia como clínica.

- ¿Por dónde pasa el futuro?
- Pasa por lo mismo, supraespecialización. Por ejemplo, inauguramos una nueva unidad especializada en supramicrocirugía del linfedema que no ofrece la sanidad pública porque para poner en marcha esta técnica se han tenido que elaborar agujas de 50 micras que permitan unir los canales linfáticos a las venas subdérmicas para que la linfa drene por vía sanguínea.

- Cuentan con un entrenador personal entre su equipo, ¿cuál es el motivo?
- El envejecimiento es multifactorial y entendemos que el tratamiento anti-aging tiene que cuidar el control mental con la ayuda de un psicólogo, los suplementosnutricionales y la alimentación con el nutricionista y el deporte con el entrenador.

- ¿Cómo resumiría la filosofía de la clínica?
- La obsesión por la excelencia que pasa por dar un apoyo global al paciente.


La cara visible
El doctor Jorge Planas es la cara más visible de la saga de cirujanos plásticos que lleva su apellido. Sin embargo, la reconocida Clínica Planas es también sus hermanos Gabriel, cirujano como él, y Javier, que con su madre, está al frente de la dirección. El equipo Planas celebra este año 40 años de existencia y crecimiento de la clínica, fundada por el patriarca Jaime Planas. Y juntos velan porque la filosofía del centro no cambie de rumbo: excelencia, especialización y mimo al paciente. ¿El futuro de la clínica? De momento es pronto para saber, apunta Jorge Planas, las nuevas generaciones aún son pequeñas pero todo está preparado y pensado para que el centro siga creciendo como referente mundial en ciguría estética.