Una «Grace Kelly» sudafricana

Mónaco "se lleva una 'Grace Kelly' sudafricana", según los titulares de hoy de los diarios de este país, que auguran una "boda de cuento de hadas"entre el príncipe Alberto y la ex nadadora Charlene Wittstock, anunciada ayer por la Casa Real del Principado.

Antes de anunciar su boda, Alberto de Mónaco pidió su bendición al padre de la novia, Michael Wittstock, que reside en Benoni, en las afueras de Johannesburgo, y lo hizo el martes pasado, poco antes de las cuatro de la tarde (14.00 GMT), narra hoy el diario "The Star", que publica una gran foto de la pareja en portada.Según relató al periódico Wittstock, la llamada de Alberto de Mónaco se produjo minutos antes de que comenzara el último partido de la selección sudafricana del Mundial de Fútbol 2010, en el que los "Bafana bafana"ganaron 2-1 a Francia, pero quedaron eliminados de la competición."Me llamó por teléfono para que le diera la bendición y poder ponerle el anillo en el dedo", señaló un feliz Wittstock, quien, en broma, agregó: "Me llamó justo antes del saque inicial y yo quería que acabara", para poder ver el partido.La familia de la novia, que nació el 25 enero de 1978 en Bulawayo, en la entonces Rodesia y ahora Zimbabue, pero se trasladó a los 10 años a Benoni, en Sudáfrica, está "emocionada", según su padre, quien indicó que tiene una relación "amistosa"con su futuro yerno, del que dijo que es "un buen tipo".Gedeon Sam, presidente del Comité Olímpico y la Confederación Deportiva de Sudáfrica, que era presidente de la Federación de Natación cuando Wittstock competía, hace una década, se mostró "muy contento"con la noticia y dijo que "ella es una persona que sabe como comportarse en público y fue un buen miembro del equipo".Sam explicó que el príncipe Alberto conoció a Charlene en el año 2000, cuando el equipo participó en una competición en Mónaco y, en una fiesta nocturna, el príncipe "bailó con algunas nadadoras", entre ellas, su ahora prometida.Posteriormente, la primera aparición pública de la pareja fue en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín, en 2006, y desde entonces la ex nadadora vive en el Principado de Mónaco.