Marie Colvin: La reina de los reporteros

Era norteamericana, trabajaba en «The Sunday Times» y era una leyenda entre los corresponsales de guerra. Cubrió una larga lista de conflictos durante 20 años: Kosovo, Sierra Leona, Chechenia, Timor Oriental, Libia hace unos meses...

En 2002 perdió un ojo por la esquirla de mortero en Sri Lanka. Un día antes de morir, denunció en la BBC y la CNN la matanza ordenada por Asad. Dicen que el dictador se vengó ayer. Su último reportaje fue publicado el pasado fin de semana. Lo tituló «El sótano de las viudas». En él contaba cómo mujeres y niños se estaban escondiendo en un sótano de los bombardeos. El presidente de News Corporation, Rupert Murdoch, la describió como «uno de los corresponsales extranjeros más destacados de su generación». Richard Beeston, editor de Exteriores de «The Times», recuerda que Colvin «se sacrificó mucho por su trabajo. Había pasado por dos matrimonios, pero nunca formó una familia. Nunca tuvo una vida personal convencional. Vivía para su trabajo y murió por ello». En un homenaje a los reporteros fallecidos en conflictos en 2010, Colvin aseguró que «nuestra misión es informar de los horrores de la guerra sin prejuicios. Siempre tenemos que preguntarnos qué nivel de riesgo merece una historia. ¿Valentía o bravuconería? Los periodistas que cubren bombardeos afrontan un alto riesgo, y a veces pagan el precio más alto».