El PSOE critica en la calle lo que no combate en el Ayuntamiento

La edil de Hacienda acusa a los socialistas de crear alarma en la sociedad murciana con cifras erróneas

La concejal de Economía, Isabel Martínez Conesa
La concejal de Economía, Isabel Martínez Conesa

MURCIA- El Pleno del Ayuntamiento de Murcia aprobará, en su reunión ordinaria del presente mes, el proyecto donde se recogen las nuevas ordenanzas fiscales para el próximo año. Desde el equipo de Gobierno que encabeza el alcalde, Miguel Ángel Cámara, se destacó desde el primer momento que las tasas impuestas buscaban prestar una universalidad de los servicios públicos que brinda el Consistorio murciano a los ciudadanos debido a que los grupos que gozaban de determinados servicios a precio gratuito lo seguirán haciendo, mientras que los que también deseen contar con un servicio específico podrán usarlo abonando una cantidad, un aspecto que no era posible llevar a cabo con antelación, ya que no se contemplaba en ninguna ordenanza.

Sin embargo, desde las filas de los socialistas municipales no se encajó de buen grado desde el primer momento el nuevo horizonte diseñado por el equipo de Cámara y criticaron con dureza las modificaciones anunciadas por parte de la concejal de Economía y Hacienda, Isabel Martínez Conesa. El último episodio protagonizado por los dirigentes del PSOE tuvo lugar ayer cuando el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Pedro López, y el concejal Juan Patricio Castro acusaron al Partido Popular de emplear su mayoría absoluta para «machacar» a los murcianos con la aplicación de incrementos impositivos que se desenvuelven dentro de una horquilla que oscila entre el 25 y el 66 por ciento. Por su parte, la edil de Economía del Ayuntamiento, Martínez Conesa, acusó a los socialistas, en declaraciones a LA RAZÓN, de «alertar a los ciudadanos con datos y cifras erróneos» y aclaró que todos los ajustes que se recogen dentro de las ordenanzas fiscales para el próximo ejercicio se encarecen conforme al IPC, es decir, un 3,5 por ciento, a excepción hecha del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que se encarecerá un 2,18 por ciento.

Conesa calificó la medida de «dolorosa», pero también afirmó que se trata de una opción necesaria debido a la merma de ingresos del siete por ciento que ha experimentado el Ayuntamiento a causa del descenso de las partidas de financiación procedentes de otras administraciones como convenios existentes con ministerios que han desaparecido por la situación de crisis. Además, destacó la caída del IRPF y afirmó que no se adoptan las medidas propuestas no se podrá alcanzar el equilibrio, principal objetivo del equipo de gobierno.

Asimismo, Conesa aseveró que «no se quita ningún servicio básico como la ayuda domiciliaria» y reiteró que no se ha llevado a cabo ninguna subida sino «ajustes concretos». A modo de ejemplo, la concejal manifestó que las escuelas infantiles (uno de los campos en los que los socialistas denuncian un incremento de las tasas del 66 por ciento más IVA) contaban con una financiación de 262.000 euros que en la actualidad no existe. No obstante, Conesa detalló que el ciudadano deberá abonar el 12,66 por ciento del coste total del servicio mientras que será el Ayuntamiento el que corra con el resto. Este mecanismo posibilitará que cada familia tenga que pagar cuarenta euros por niño. «Sin la bonificación municipal el coste se dispararía hasta los trescientos euros».

De igual manera, la concejal hizo referencia a los precios de los servicios deportivos sobre los que apuntó que son «inferiores a los que presentan otros ayuntamientos limítrofes» y destacó que existirá una bonificación del veinte por ciento para los niños de hasta 14 años de familia numerosa que se inscriban a un curso de natación, lo que deja el precio en los seis euros por niño. En el caso de la práctica del tenis, el precio será de 5,88 euros. En el terreno deportivo, Conesa explicó que el Ayuntamiento ha buscado la priorización de los servicios y «hemos pensado que es muy importante para el desarrollo de un niño que aprenda a nadar». Por otra parte, la edil detalló que se ha perseguido la unificación de precios. «Por esto, el alquiler de una pista de pádel costaba ocho euros y la de tenis cinco y se ha decidido que los dos servicios pasen a costar ocho euros cada uno». En cuanto al precio para la adquisición de fosas en el cementerio, Conesa avanzó que existía un precio de 877 euros por metro en la calle central y se va a ejecutar un incremento del veinte por ciento, por lo que el precio se situará en 1.121 euros el metro, una cifra que todavía es ostensiblemente inferior a los 2.225 euros del Ayuntamiento de Granada y los 4.829 del Consistorio de Valencia, según los datos referidos por Conesa. En suma, la edil advirtió que los socialistas se están regodeando en los pocos incrementos, pero guardan silencio sobre los conceptos que han tenido descenso como los certificados.