Rajoy y las diputaciones

La Razón
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Es curioso que el primer cargo importante que ocupó Mariano Rajoy fue la presidencia de la diputación de Pontevedra. La historia de cómo accedió a ella es curiosa. No localizaron al candidato previsto, ya que se había ido a comprar unas vacas. A mediados de los ochenta no había móviles. Fue el comienzo de una brillante carrera, aunque antes había sido diputado autonómico y director general en la Xunta de Galicia. Por tanto, conoce muy bien las diputaciones y su importancia en los pueblos y aldeas. Es un gran experto en la organización territorial del Estado. El ministerio de Administraciones Públicas, que ocupó, debería ser una de sus prioridades cuando forme gobierno, ya que su titular debería emprender unas reformas que son imprescindibles. Un país serio no se va a dormir con diputaciones y se despierta sin ellas. Su posible desaparición así como la de muchos municipios pequeños debe ser el fruto de un plan a medio plazo. Lo mismo sucede con el Senado cuya reforma es un clásico en cualquier campaña electoral pero nadie la emprende.