La libertad de IU

La Razón
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El Consejo Político Regional de IU en Extremadura acordó anteayer por mayoría abstenerse en el pleno de investidura y permitir la elección del popular José Antonio Monago para dirigir la Junta en los próximos cuatro años. No es el primer lugar de España donde los comunistas dejan en soledad al PSOE, impidiéndoles el acceso al poder después de haber sufrido el mayor de los desprecios por parte de sus antiguos compañeros de gobierno. Izquierda Unida ha retomado la senda de su propia independencia política, de su libertad, y sin duda, como ya ha ocurrido en otros muchos municipios de España, su actitud será reconocida y posiblemente premiada en futuras convocatorias electorales. El entreguismo de IU al PSOE en las últimas décadas, desde la desaparición de Julio Anguita de la escena política, no ha sido nada bueno para esta formación política de ámbito nacional, que no sólo ha entregado sus votos a los socialistas sino que, además, ha sufrido el más claro de los desprecios por parte del PSOE. Algo tenía que cambiar si querían evitar el abismo y el extraparlamentarismo y eso pasaba por su propia identidad, la defensa de sus ideas y la definición de un espacio político, alejado de populares y socialistas, donde se diese libertad a la lista más votada para formar gobierno y se optase por recuperar un mensaje y un ideario que la losa socialista había logrado sepultar. Una IU independiente del PSOE gozará de mayor credibilidad y respaldo futuros, y el camino emprendido ahora en Extremadura apunta en esa dirección. Otra cosa distinta será que puedan soportar el aluvión que se les viene encima a cuenta de las últimas decisiones políticas, pues Cayo Lara ya ha anunciado con la boca pequeña que se puede llegar incluso a las expulsiones. Si eso sucediera, IU entraría en una crisis de consecuencias imprevisibles, que es lo último que necesitan y lo último también que necesita España. Cayo Lara ha fracasado y debería rendir cuentas por ello. Cayo Lara fue contestado en la concentración de los desahuciados de Madrid por los integrantes del 15-M. Cayo Lara ha fracasado interna y externamente al no lograr que los suyos siguieran sus consejos políticos y los del PSOE le culpen de ser el responsable de la debacle de los restos del socialismo. Cayo Lara debería hacer la maleta e irse a casa aunque solo fuese por dignidad y por evitar la indignidad a la que ha sometido a su propia formación. En muchos lugares de España el PP e IU gobiernan de manera conjunta y el resultado no es otro que un gobierno más justo que el que desalojaron del PSOE. Bienvenido sea que en los ayuntamientos españoles se instalen procedimientos y estilos de buena gobernabilidad, pues eso beneficiará a quienes la hagan posible, independientemente del color político al que pertenezca cada uno de ellos. Se imponen tiempos de buena praxis en la gestión pública y eso es lo que parecen buscar muchos presidente autonómicos del PP y muchos alcaldes también del PP o de IU. Estamos en la buena senda. Ahora sólo se trata de perseverar en ella y lograr que los ciudadanos recuperen la confianza en sus políticos.