Un expolio de 1000 cajas

Vuelven los «papeles» de Salamanca. En esta polémica cíclica, el turno le pertenece ahora al País Vasco. El pasado 31 de diciembe de 2009 concluyó el proceso de solicitud de particulares. A partir de ahora ya no se pueden pedir más «cajas» al Centro de Documentación de la Memoria Histórica

Varios operarios durante el traslado de los papeles del Archivo de la Guerra Civil en la capital salmantina
Varios operarios durante el traslado de los papeles del Archivo de la Guerra Civil en la capital salmantina

En el periodo que se abrió, solamente Cataluña, el País Vasco y Madrid han presentado reclamaciones. El cálculo aproximado es que saldrán aproximadamente mil «cajas» del que fue conocido como Archivo de la Guerra Civil. En esa cifra están incluidas las 507 que se enviaron a la Generalitat. El Gobierno del País Vasco tuvo su oportunidad de reclamar «papeles», pero terminó en 1984. No cursó ninguna petición, por lo que no se les remitirá nada.

«Sería necesario hacer una ley de restitución para hacerlo. Eso conlleva hacer una ley nueva», explicó a este diario Rogelio Blanco, director General del Libro. Del resto del territorio no hubo demandas. «Y había comunidades que tenían abundante documentación, como Aragón, Andalucía, Valencia»

La documentación que regresará al País Vasco se ciñe a la de particulares, instituciones o personas físicas. Ya han salido nueve cajas con la información requerida. Es la que pertenece al apartado de PS Bilbao. También había documentos del PNV en PS Madrid, PS Santander y PS Barcelona, pero como no la pidieron, no se les entregará. De esta comunidad también hubo reclamaciones por parte de Izquierda Republicana, pero la comisión acreditada –dos expertos del Ministerio de Cultura y otros dos del País Vasco– decidieron rechazarla porque contenía defectos de forma y solicitud.

Respecto a Cataluña, aparte de las famosas 507 cajas se atenderá la de particulares. Sobre todo es la reclamada por la CNT, que proviene de PS Lleida, que suponen unas 26 cajas, y de PS Barcelona, que estará alrededor de unas doscientas cajas, aunque esa cifra, como ha contado Rogelio Blanco, puede todavía oscilar por la documentación de esta organización está repartida por diferentes legajos. Durante este proceso, Blanco, también señaló que se ha enriquecido el Centro de Memoria Histórica con cerca de 12.000 cajas de documentación. También señaló que en el País Vasco sí existe ya un archivo público donde depositar esta documentación». «Es cierto que con anterioridad no lo había, pero ahora sí que lo hay. Todos debemos cumplir la ley».