África

Bruselas

Nadie quiere un «circo» humanitario

Evitar un «circo internacional» en Libia en la fase de reconstrucción y transición es la principal prioridad y, al mismo tiempo, el gran temor tanto para la UE como para la nueva autoridad del país, el Consejo Nacional de Transición (CNT). Fuentes europeas explicaron ayer que «existe un gran riesgo» de que se cometan en la era post Gadafi los mismos errores que en Irak o en Afganistán, donde la cacofonía de organizaciones internacionales, ONG y países entorpecieron la complicada fase de reconstrucción de estos países.

El ministro de Petróleo del CNT con un jefe rebelde de Zintan
El ministro de Petróleo del CNT con un jefe rebelde de Zintanlarazon

«Queremos proponer nuestras soluciones a nuestros problemas, y vosotros nos podéis ayudar», trasladaron como mensaje los dirigentes del CNT a la recién estrenada misión europea en Trípoli, según explicaron los europeos fuera de cámara. La gran prioridad para los libios es la seguridad, punto en el que la UE está dispuesta a ayudar pero para el que todavía considera «muy pronto» hablar de planes. La OTAN, por su parte, ya aseguró esta semana que permanecerá en Libia hasta que el nuevo Gobierno pueda garantizar la seguridad de sus ciudadanos, porque el mandato principal de la resolución de la ONU que autorizó la misión es «proteger a la población civil», recordó su secretario general Anders Fogh Rasmussen.

El reto es enorme, como reconocen otros diplomáticos europeos envueltos en las transiciones de estos países, ya que en el caso libio no sólo carecen de partidos políticos o instituciones, sino también incluso de un censo antes de las elecciones. Las dudas también se extienden al propio CNT y a sus guerrilleros, con algunos comandantes que estuvieron vinculados a Al Qaida. Las fuentes europeas justificaron en general que la situación política sobre el terreno «es un puzzle que todavía se está armando». Pero calificaron a los miembros del CNT con los que se reunieron en Trípoli como «la gente correcta» para liderar la transición del país: «Insisten en que no son extremistas».