España

Villa: «Quiero la final que me perdí en la Eurocopa»

«Contra Paraguay pensé que la liaba, no tenía necesidad de ajustar tanto»

La Razón
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DURBAN- Cuatro goles en la Eurocopa; llega a la semifinal del Mundial con cinco. Ante Villa se abre una puerta a la posteridad. Soñar no cuesta y en sus botas, y en las de sus compañeros, está escribir la nueva historia de España. Se le ve tan tranquilo que es capaz de conseguirlo. –Semifinal mundialista, una noche importante en su vida, ¿la que más?–Ojalá. Espero que podamos decir que lo mejor está por venir.–¿Qué pensó cuando, ante Paraguay, el balón se paseó de palo a palo antes de entrar?–Pensé que la había liado, porque no tenía necesidad de ajustar tanto el disparo al palo, porque tenía hueco. Si se va fuera me hubiera vuelto loco. –¿Desespera que los rivales jueguen a que España no lo haga?–Da rabia que planteen los partidos en función de nuestro juego y no según sus virtudes. Llevamos ya tiempo así. En casi todos los partidos han jugado a destruir nuestro juego y al final te vas acostumbrando. Con paciencia. El día de Portugal se vio claro. Al final, el que propone jugar, casi siempre, se lleva la victoria.–¿El «7» no fue siempre su número favorito?–Empecé a jugar con el «7» en el Valencia; era el único que quedaba libre y acabé con 25 goles, además, mi hija nació el 7 de diciembre y cogí predilección al número. Nunca me lo quité.–Lo eligió en la selección; parecía un número exclusivo... –Para mí fue algo natural, le resté importancia, no me imaginaba que se montaría el lío que se montó. Normalmente los jugadores no los elegimos por historia, sino por casualidades.–Otro número cuestionado, el «9» de Torres. ¿Qué le aporta?–Muchísimo. El debate ha surgido de puertas para fuera porque dentro nadie tiene dudas sobre Fernando. Está haciendo un grandísimo Mundial. Es vital aunque no marque. Él ha estado en todas las victorias que España ha logrado. El gol llegará. Ojalá consiga batir a Alemania y nos haga tan felices como en la Eurocopa. Es nuestro delantero, referencia del fútbol español y un hombre muy respetado. –No pudo disputar la final de la Eurocopa por lesión. ¿Este Mundial puede sacar esa espina?–Para mí nunca fue una espina, fue el día más feliz de mi vida como futbolista, aunque no jugara. Llegados a las semifinales, contra Alemania, el mismo partido, y voy a tener la suerte de poder estar en el campo... Para mí es un partido mucho más especial de lo que parece. Quiero hacer un buen trabajo, ganar y poder estar en la final que me perdí en la Eurocopa.–De cada tres minutos España tiene la pelota dos. ¿Contra Alemania será igual?–Es nuestro estilo, nuestra fuerza y siempre que tengamos la pelota tendremos muchas más opciones de ganar porque España es de los equipos que mejor mueve la pelota. –¿Le inquieta ser el máximo goleador del Mundial?–Para nada. Lo único que me vale es que esos goles han servido para que España ganara.–Puede ser pichichi y máximo goleador de la selección.–Está más cerca, pero quiero hacer goles que sirvan a la selección, no me obsesiono, pero que sean los máximos posibles. –Y contra Alemania, ¿qué?–Se va a ver un partido mucho más bonito, más abierto, no creemos que se vaya a cerrar, va a hacer su fútbol; tendremos menos seguridad atrás, pero podremos hacer nuestro fútbol con más tranquilidad.–¿Del Bosque transmite tranquilidad?–Sí, y en los momentos malos se agradece. Todos los entrenadores transmiten su carácter. –Dice que no se lleva el autoritarismo, sino el consenso...–Es normal que un entrenador consulte.–¿Sabe que sus celebraciones de gol crean polémica?–La del partido contra Paraguay fue una promesa que hice a los empleados de McDonalds. Tengo contrato publicitario con ellos y me lo pidieron. Acepté porque celebrándolo así no sólo se lo dedicaría a ellos. El gol es para toda la afición... –Y especialmente para dos «personitas»...–Por primera vez mis dos hijas van a estar aquí. Ojalá vean en directo a su padre y a sus compañeros llegando a una final.