Copa del Rey

El fútbol es mi bandera

«La pelota no se mancha», dijo Maradona, pero ahora que llega la Eurocopa, las grandes marcas electrónicas intentan vendernos los últimos televisores inteligentes y en tres dimensiones. Y las marcas deportivas, sus últimas zapatillas, camisetas o balones. El fútbol es un movilizador de masas del que no se puede dejar pasar su capacidad de atracción, que no puede dejar de mancharse.

Muchos, por ejemplo, lo aprovechan para sacar las banderas del armario. Mientras la selección española, con Torres y Mata, se prepara para intentar ganar el tercer torneo consecutivo, los políticos nacionalistas viven la final de la Copa (Barça-Athletic) del viernes como una excusa para lucir las «banderas catalanas e ikurriñas» y hacer así «un acto de afirmación nacional pacífico y democrático».

Uno decide a qué patrias pertenece y qué banderas luce. En las conferencias de prensa de la Selección se responden preguntas en castellano, catalán, inglés y cualquier idioma que haga falta, que los jóvenes del equipo están sobradamente preparados y han perdido complejos. Cuando acabó la final del inolvidable Mundial de 2010, Xavi y Puyol lucieron la bandera catalana, Busquets la de su pueblo, Sergio Ramos una camiseta de Puerta e Iniesta una de Jarque. Son un grupo de jóvenes con talento y sentimiento, que cumplieron con su trabajo, sin trampas ni fraudes. No está mal para estos días.

Me pido a ellos, pero sólo a ellos, como mi patria.